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La Coctelera

Historia de los pueblos (II)

El Burgo Ranero

Capital del Municipio, donde se encuentra ubicados los Servicios Administrativos, con 273 habitantes, su iglesia San Pedro, posee un retablo mayor renacentista en madera policromada del siglo XVI, la Virgen de las Nieves o Virgen Manca, imagen de gran valor, se encuenta hoy en el Museo Catedralicio. por su calle principal discurre El Camino de Santiago (Camino Real Francés)

León

Prerromanos

En lo que hoy es la provincia de León estaban asentados los Astures, excepto en la zona de Riaño, ocupada por los Cántabros. Estaban organizados en tribus, en las que la autoridad aumentaba con la edad. La mujer desempeñaba un papel preponderante en el grupo (matriarcado). Vivían en poblados llamados castros, cuyo nombre pervive aun en muchas poblaciones: Castrocontrigo, Puente Castro, Castrillo, Castro de La Lomba, Trascastro, etc.

Los romanos

El territorio de la provincia de León alcanzó gran importancia durante la época romana. La conquista romana duró alrededor de 200 años. En el año 79 regresa a Hispania la Legión VII Gémina Pía Félix, que daría origen a la ciudad de León. En el año 68 antes de J.C., fundaron de un campamento rectangular fortificado llamado Legio, que diez siglos más tarde se convirtió en la capital de un reino. Eligieron un emplazamiento estratégico, por completo favorable más adelante para el desarrollo de una ciudad, en la encrucijada de varias vías romanas. Legio fue edificada en la confluencia de dos ríos, el Torío y el Bernesga en el punto de contacto entre la Meseta central y la cordillera Cantábrica rica en minerales, y que, a través de algunos collados, da acceso al océano Atlántico.

Existen muchas huellas de la dominación romana: restos de la muralla, de la cual únicamente se conserva la torre cuadrada de los Ponces, junto a la puerta del Castillo.

Los visigodos

En el año 409 los alanos, procedentes del Cáucaso, los vándalos, de procedencia germánica y los suevos, penetraron a través de los Pirineos. Pocos años más tarde el emperador romano Honorio envió a Hispania a los visigodos para someter a estos pueblos invasores. Éstos vencieron a los vándalos y a los alanos. La mayor parte de los visigodos penetró en Hispania después de su expulsión de la Galia. Se establecieron preferentemente en la Meseta, entre el Ebro y el Tajo. Su monarquía era electiva, lo que ocasionaba frecuentes guerras civiles. La derrota de los suevos (411) y de los bizantinos les permitió crear un solo reino peninsular. En el año 585 los visigodos (Leovigildo) conquistaron la ciudad de León.

Los musulmanes

En el año 711 se produjo la invasión árabe. La rápida ocupación, obra de Musa ibn Nusayr (Muza) y Tarik, se dio por terminada en 714, tras la conquista de Toledo, capital de los visigodos, el valle del Ebro y las estribaciones de la Cordillera Cantábrica, donde se formaría un foco de resistencia cristiana, que daría origen al REINO ASTUR.

León fue conquistada por los árabes en 717 y reconquistada por Alfonso el Católico en 742.

Don Pelayo, noble de la guardia de Don Rodrigo, vence a los árabes en la batalla de Covadonga. Alfonso I aprovechó las disensiones entre los musulmanes para iniciar expediciones por León, Galicia, Portugal y Castilla la Vieja. A la muerte de Alfonso III, en 910, sus hijos se repartieron el Reino: García se quedó con León y con Galicia, Fruela con Asturias.

El Reino de León

El Reino de León fue fundado a principios del siglo X (909). Este reino nació a consecuencia de la reconquista y expansión hacia el sur del de Asturias, del que fue heredero y continuador. Su creador fue Alfonso III el Magno (866-910), que llevó la frontera asturiana hasta el Duero. A partir del siglo X absorbe a los otros territorios cristianos occidentales y se convierte en el núcleo principal de resistencia. Asturias, Galicia y Castilla fueron meras dependencias leonesas.

El hijo de Alfonso III el Magno, García I (910-914), es el primer rey de León, pues trasladó la capital a la ciudad de León.

Durante el reinado de Ordoño II (914-924) León fue la ciudad más importante de la España cristiana.

Durante la segunda mitad del siglo X, Ramiro III (966-982) tuvo que hacer frente a los ataques normandos y Bermudo II (982-999) a los de las huestes de Almanzor, que llegaron hasta Santiago de Compostela.

Después de un año de sitio, en el año 988 Almanzor arrasa la ciudad de León. Alfonso V la reedificó.

Durante el siglo XI cayó León bajo la influencia de Navarra y en 1037, bajo el cetro de Fernando I, quedó esporádicamente unido a Castilla. Al dividir aquel reino entre sus hijos, tocó León a Alfonso I (1072-1109), quien reunificó el reino después de haber luchado con sus hermanos. A esta época pertenece la figura legendaria del Cid Campeador.

Con Alfonso VII (1126-1157) se separaron de nuevo Castilla y León. Volvieron a reunirse, esta vez definitivamente en 1230, bajo el cetro de Fernando III Santo.

En 1188 se celebraron las primeras Cortes del Reino, durante el reinado de Alfonso IX (1188-1230), precedente del parlamentarismo democrático.

En 1808 fue tomado por los Franceses.

León es un enclave bimilenario por el que pasaron las invasiones bárbaras y musulmana y en el que surgieron la monarquía y los clanes nobiliarios del noroeste español a partir del siglo X.

Dar un paseo por la ciudad de León es revivir su historia. Aunque son numerosos los vestigios ,sobre todo, del León antiguo se conserva un barrio de aspecto medieval parcialmente rodeado de murallas algunas de las cuales datan de la época romana, una basílica románica y una extraordinaria Catedral gótica de principios del siglo XIII.

San Martín del Camino

Su nombre y sobrenombre hablan bien a las claras de una fundación franca en el Camino de Santiago.

En el siglo XVII, siendo párroco Don Thirso Carbajo, se fundó un hospital de peregrinos y pobres que se mantenía con donaciones de los vecinos del pueblo y cuyos bienes fueron subastados en 1859, como consecuencia de la desamortización.

Astorga

Los romanos entran en Astorga unos 14 años antes de Cristo y al convierten en la capital de los territorios que van desde el río Astura hasta el mar, recibiendo el nombre de Asturica. Octavio Augusto otorga a la villa el rango de ciudad y la titula Augusta, ordenando la construcción de las murallas con cinco puertas de acceso. La situación de la ciudad la convierte en un importante nudo de comunicaciones. Con la caída del Imperio, llega la decadencia a la ciudad y por el año 456, el godo Teodorico la destruye por primera vez, quedando prácticamente despoblada. Es a partir del año 460 cuando un obispo, santo Toribio, comienza su reconstrucción y al mismo tiempo organiza la iglesia diocesana. La invasión árabe traerá de nuevo la destrucción y el abandono. La ciudad vuelve a resurgir en tiempos de Alfonso VI, con motivo del auge del Camino de Santiago. Se levantan hospitales, monasterios, iglesias y la importante catedral.

La valentía demostrada por sus habitantes durante la invasión napoleónica le valió el título de Benemérita. El incendio del palacio episcopal en la década de 1890 permitió que el obispo Grau encargara a Gaudí la construcción de uno nuevo, convirtiéndose en una de las piezas más atractivas para el turismo de la región.

Asturica Augusta (Astorga)

La ciudad de Asturica Augusta fue una fundación romana realizada sobre un antiguo castro prerromano. Algo más tarde recibió el asentamiento de la Legión X durante las guerras contra los astures, campañas en las que participó el mismo Augusto, quien acabaría por dar nombre a la ciudad en el año 15 a.C.

A partir de este momento, la ciudad de Asturica Augusta comenzó a crecer en importancia, beneficiada por ser uno de los más importantes puntos de la Vía de la Plata establecida por Tiberio entre los años 24 y 25 d.C. De esta forma, Asturica Augusta era un importante punto de conexión con el sur peninsular, fundamentalmente con Emerita Augusta, y también con las rutas del norte, caminos romanos todos ellos por los que circulaban el oro y la plata explotados por Roma en el norte de Hispania.

La reorganización administrativa altoimperial reconoció la importancia de Asturica Augusta, al convertirla en capital del conventus asturum. Fruto de su fundamental papel en el mundo hispano-romano, la ciudad conoció un gran desarrollo urbanístico, como prueba que fuera llamada "magnífica" por Plinio. Del relevante papel de la ciudad nos hablan dos aspectos: la existencia de una gran muralla, de más de dos kilómetros de longitud, y de un templo dedicado al culto imperial.

Actualmente, gracias a la arqueología, se conoce parte del campamento militar, dos termas, parcialmente el foro y el sistema de alcantarillado. El foro, la parte fundamental de cualquier ciudad romana, integraba importantes edificios públicos, de los que se conocen restos de algunas viviendas, con baños propios y tabernae. También se han logrado rescatar algunos importantes mosaicos, como el llamado "del oso y de los pájaros".

Foncebadón

Pueblo de la comarca leonesa de la Maragatería. Estuvo abandonado hasta el resurgir de la peregrinación a Santiago en la última década del s. XX. Posee dos restaurantes, un hostal y dos albergues de peregrinos. Uno perteneciente a la parroquia en la reconstruida iglesia del pueblo y el otro una casa particular. Existen además algunas casas rehabilitadas a partir de la apertura de estos establecimientos.

En el siglo X fue sede de un concilio. El obispo Gaucelmo estableció aquí un albergue y un hospital de peregrinos.

Ponferrada

Aunque existen indicios de poblamientos tanto en el Neolítico (en las orillas del Sil),como en la Edad del Hierro y en la época romana, no es hasta el siglo XI cuando tenemos constancia documental. Es al final de ese siglo cuando el obispo Osmundo ordena la construcción de un puente, en el año 1082, para los peregrinos del Camino de Santiago, debido a las dificultades que suponía el paso del río Sil en el anterior paso, a la altura del actual barrio de Compostilla. Se reforzó con hierro, y esto dará nombre, posteriormente, a la población que crece en sus alrededores, a las orillas del río Sil:.Otra teoría sobre el nombre de Ponferrada proviene igualmente de Pons Ferrata pero con la traducción de puente fortificado. Al poco se fundó la Iglesia de San Pedro, en el año 1086 y a su alrededor surgió "La Puebla de San Pedro" que es como se llamó primeramente a Ponferrada, para pasar a denominarse poco después Ponte Ferrato. Pasó por diversas manos, primero fue propiedad de los Templarios, que se encargaban precisamente de la defensa del camino. Al desaparecer la orden pasaron por las familias de Osorio, o del Conde de Lemos entre otros, hasta que los Reyes Católicos la reclamaron como propia, a raíz de una disputa entre el Conde de Lemos y su hijo, en el siglo XVI, que llevó a diversas batallas en el castillo, y la toma y recuperación sucesiva de la plaza por cada uno de ellos. Finalmente los Reyes Católicos decidieron que el castillo y la villa eran de su propiedad, acto que puso fin a las refriegas. Desde entonces y hasta el fin del Antiguo Régimen, procedieron a nombrar corregidor en la villa; el primero de ellos fue don Juan de Torres.

En el año 2008 se ha celebrado el centenario de la concesión del título de ciudad a Ponferrada coincidiendo con el centenario de la coronación de la Virgen de la Encina como patrona de El Bierzo. La concesión del título de ciudad fue de la siguiente manera: El día 4 de septiembre de 1908 el Rey Alfonso XIII concedía a Ponferrada el Título de Ciudad.

La entonces Villa de Ponferrada había formulado la petición por entender que su prestigio, crecimiento y pujanza merecían el título, y aprovechando la Coronación de la Virgen de la Encina (que se iba a hacer ese mismo año coincidiendo con la fiesta mayor), el joven Rey hizo un aparte en sus vacaciones en San Sebastián para acceder a la petición.

Dos días después llegó a nuestra ciudad el escrito y el día 7 de septiembre se publicó en La Gaceta, Boletín Oficial del Estado.

Villafranca del Bierzo

Villafranca del Bierzo es un pueblo que podría tener consideración de ciudad por su historia. Es paso del Camino de Santiago, en la provincia de León, en la comarca de El Bierzo. Queda en la Carretera de La Coruña, ya cerca de Galicia.

La población tiene bastante historia y algunos monumentos interesantes para ver como La Colegiata, el castillo, la Iglesia de Santiago o San Nicolás.

En el Camino de Santiago era un pueblo importante porque si un peregrino llegaba tocado hasta aquí, e impedido para continuar el camino, podía recibir los mismos beneficios y honores de haber llegado a Santiago.

O Cebreiro

La historia de este municipio está intimamente ligada al Camino de Santiago y al Camino Real que los hombres medievales fueron trazando en su peregrinar hasta la tumba del Apostol. A mediados del Siglo IX, se instalan en O Cebreiro una comunidad de monjes benedictinos que construyen un templo y un un hospital para dar asistencia a los peregrinos.

Triacastela

El topónimo de "Triacastela" aparece mencionado en varios documentos medievales de los siglos X al XIII, en los que se hace referencia a donaciones a un monasterio ubicado en la falda del Monte Seiro. Con el rey Alfonso IX, que le concede varias dispensas y gracias al impulso que supuso la ruta Jacobea, Triacastela se consolida, apareciendo mencionada incluso en el Códice Calixtino como final de la XI etapa del Camino de Santiago.

Sarria

La mayor parte de las especulaciones acerca de los pobladores prerromanos de la actual comarca de Sarria carecen de justificación documental, aunque se sabe que los "seburros", citados por Diego Pazos, son los "seurri" de los que hablaba Ptolomeo, quien los situaba al sur de Lugo.

Del período romano se conservan restos procedentes de la parroquia de Santo Antolín y de Vilar de Sárria (estela funeraria en el Museo de Pontevedra).

Del período suevo queda el recuerdo del "Condado Sarriense" que iba desde el río Neira hasta el Sil, incluyendo Valcarce y O Courel.

Ya en épocas altomedievales, aparece ligado a estas tierras el título de "Comes in Larin o "Comes in Sarria", documentándose sus tenentes en el siglo X, aunque el Condado como espacio físico estaba entonces entre los ríos Neira y Sárria.

La colonización monástica medieval dio lugar al florecimiento de numerosos monasterios: Santiago de Barbadelo, San Martiño de Barbadelo, San Salvador de Rosende, Santiago de Mortoláns, San Paio de Piñeira, San Miguel de Piñeira, San Paio de Cesar, San Salvador de Barxa, Santo Estevo do Calvor (s. VIII), Santo Antoniño de Sárria, San Mateu de Vilapedre, Santa María Madalena de Sárria, la mayoría de los cuales caerían bajo la influencia de Samos.

A partir delas primeras peregrinaciones a Santiago, se potencia la riqueza de estas tierras, generalmente vinculadas a la familia real, especialmente con la fundación de VILANOVA DE SÁRRIA por Alfonso IX, a finales del siglo XII, villa en la que morirá el 24 de septiembre de 1230, víctima de una grave dolencia que le sobreviene cuando peregrinaba a Santiago para agradecer al Apóstol su victoria sobre los moros en Mérida.

La vocación jacobea vino resaltada por la profusión de hospitales vinculados al fenómeno de las peregrinaciones: Hospital da Aguiada, Hospital de San Cosmede do Carballal, Hospital Vello de Sárria, Hospital de Santo Antón Abade de Sárria, Hospital de San Roque o de A Madalena, Hospital de Barbadelo, Hospital de Santa Marta, Hospital de Morgade y Hospital de Goián (en el camimo francés de Lugo a Monforte).

El Condado de Sárria fue concedido a diversos personajes, hasta que ya como hereditario se incardinó en el Condado de Lemos. Carlos V creó el Marquesado de Sárria, y la Vila de Sárria pasó a ser cabecera de las CINCO POBRAS: A Pobra de Sárria, A Pobra de Adai, A Pobra de Tricastela, Santo Estevo da Pobra de Neira de Susaso y San Xullao da Pobra.

En la villa residía el Corregidor. En 1820 se crea el primer Ayuntamiento Constitucional, cabeza de Partido Judicial.

Durante los primeros años del siglo XIX, la comarca de Sarria destacó por una fuerte actividad carlista, llegando a declararse estado de guerra en noviembre de 1839.

Portomarín

De época romana parece ser el primer puente de Portomarín (siglo II), que luego sería aprovechado desde la Edad Media por los peregrinos en su camino a Santiago. Esta primera construcción fue destruida por Doña Urraca en el año 1112, aunque fue reconstruida posteriormente.

En el año 1126 se construye un hospital para atender a los peregrinos, que fue confiado a la orden de Santiago y luego a la encomienda de San Xoán. En 1946 fue declarado monumento histórico-artístico, aunque a finales de la década de los cincuenta, la villa se trasladó al Monte del Cristo, debido a la construcción del embalse de Belesar. El patrimonio monumental fue trasladado, piedra a piedra, hasta su actual emplazamiento. Del mismo modo se trasladaron las iglesias de San Nicolás y San Pedro y algunos pazos del siglo XVI y XVII, como el del Conde Maza, el de Os Pimentales y el de Berbeteros.

Palas de Rei

La historia de Palas de Rey se presenta íntimamente unida a la cultura castrense, conservando aún hoy numerosos restos arqueológicos (mámoas, dólmenes y castros) testigos de un remoto asentamiento. Segun la tradición, el ayuntamiento debe su nombre "pallatium regis" al palacio del rey visigodo Witiza, que reinaría entre los años 702 y 710. En Palas, Witiza habría matado al Duque de Galicia, Favila, padre de Don Pelayo.

El estilo románico entró por el camino de Santiago, dejando su huella en la arquitectura religiosa, destacando la iglesia de Vilar de Donas, uno de los referentes principales del románico galego, declarada en 1931 monumento histórico-artístico. Sus pinturas murales forman uno de los conjuntos más destacados y mejor conservados de Galicia.

Por aquí pasaba la vía "Lucus Augusti", y ya en el siglo VI se constata su pertenencia al condado de "Ulliensis", siendo la Edad Media un período de prosperidad para la villa, en buena parte gracias al Camino de Santiago. El "Códice Calixtino" citaba Palas como parada obligada de los peregrinos para afrontar los últimos tramos de la ruta jacobea.

El ayuntamiento de Palas de Rey cuenta con un amplio patrimonio artístico que refleja el pasado señorial de estas tierras, pues conserva restos de fortalezas, torres, castillos, así como varios pazos y casas blasonadas. Entre las construcciones más relevantes pueden citarse: la antigua casa-torre de Filgueira; la casa-torre de Fontecuberta; el Pazo de Laia que conserva el escudo de armas de los condes de Traba, de cuyo linaje saldría el fundador de Pambre; la casa de Ulloa, donde los Saavedra, Montenegros, Gayosos, los Deza, se identifican con sus armas y escudos familiares; el Pazo Mariñao; la antigua fortaleza del Castro de Seixas en la parroquia de Merlán, de donde procede este conocido linaje gallego; el Pazo de Pacheco, y finalmente el Castillo de Pambre, fortaleza erguida por Don Gonzalo Ozores de Ulloa hacía el año 1375, que resistió la revuelta irmandiña en 1467, convirtiéndose en uno de los mejores ejemplos de la arquitectura militar de Galicia.

Palas, protagonista también en la segunda guerra carlista, fue uno de los escasos municipios en los que triunfó la sublevación en 1846, constituyéndose una Junta Revolucionaria. Las tierras de Palas de Rei sirvieron de fuente de inspiración a escritores como López Ferreiro, Álvaro Cunqueiro o Emilia Pardo Bazán.

Arzúa

La vida de Arzúa y su desarrollo, no sólo de la villa sino de todo el ayuntamiento e incluso de la comarca, están íntimamente ligados a la Ruta Jacobea. De hecho, el crecimiento de Arzúa como villa se produjo en el século XI al abrigo de la ruta de peregrinación, pero distintos restos arqueológicos y documentos demuestran que su nacimiento como núcleo poblacional y su importancia son muy anteriores al Medievo.

Caio Plinio, en el siglo I a.C., habla de los Cáporos, pobladores del interfluvio Tambre-Ulla de Arzúa, en el siglo II de nuestra era. Ptolomeo menciona en su Geografía (capítulo 6, tabla II) el lugar de Araduca, poblado por galaicos brácaros, lo que algunos estudiosos identifican como la ciudad celta de Arzúa. También Antonino Caracalla, en su Itinerario, menciona esta villa y la mansión de Brevis (que según algunos tratadistas puede coincidir con la actual Arzúa, en el trayecto de la vía XIX de Braga a Astorga.

En el Códice Calixtino se cita la parroquia arzuana de Castañeda (Castaniolla), lugar en el que se encontraban los hornos de cal para la construcción de la catedral compostelana, pero además, en ese mismo documento, se habla de Vilanova, nombre con el que por aquella época se designaba a la villa de Arzúa.

Durante el período de mayor efervescencia jacobea, Arzúa se convirtió en señorío del arzobispado compostelano que le concedía fueros y derechos que administraba directamente el municipio arzuano. A mediados del siglo XIV la villa fue amurallada, tal como se puede observar en los antiguos foros "por privilexio que ouvieron de los arzobispos Don Beringuel e Don Pedro para faser la cerquia".

Arzúa tuvo una gran importancia durante las luchas entre liberales y realistas en el siglo XIX. En su territorio se llevaron a cabo diversas acciones, desde 1822, con ánimo de restaurar el absolutismo monárquico. En este sentido los principales activistas fueron los Voluntarios Realistas de A Mota capitaneados desde Guntín (Lugo) por Xosé Ramos. En ese mismo período la villa fue el escenario en el que el cura Santiago Pastoriza pronunció su sermón en la bendición de la bandera de los Voluntarios Realistas (1831). Luego de aquel hito realista los constitucionales derrumbaron la torre de la antigua iglesia y asesinaron cerca de Boimorto a Antonio López, jefe de los carlistas.

Arzúa se convirtió en ayuntamiento con la extensión y la composición parroquial que hoy la forman en 1836. En 1820, con la configuración de los primeros municipios constitucionales lo que actualmente es Arzúa aparecía dividido en tres municipios: Boente, Pantiñobre y Arzúa. Pero con la vuelta al trono de Fernando VII, en 1823, gracias a la colaboración de los Cien Mil Hijos de San Luis y la restauración del absolutismo, estas entidades municipales desaparecieron.

Pedrouzo

No tiene una gran reseña histórica. Pueblo pequeño de 400 habitantes.

Santiago de Compostela

A principios del siglo IX, en un bosque llamado Libredón, se encontraron los posibles restos del Apóstol Santiago, el Mayor. Poco tiempo después del descubrimiento de la Tumba, la sede episcopal asentada en Iria (Padrón) se trasladó a Compostela. El hallazgo del Sepulcro fue la base sobre la que se cimentó la ciudad.

Durante el siglo X la pequeña villa comienza a consolidarse como un emergente centro demográfico, administrativo y de intercambio. En los siglos posteriores, XI y XII, se produce un importante desarrollo urbanístico. En este período, gracias a su carácter de santuario de las peregrinaciones, su control comercial sobre las tierras del litoral y las numerosas construcciones llevadas a cabo bajo el mandato de los obispos, la villa consolida su expansión y su dominio. En los albores del siglo XII, en la cumbre de este esplendor religioso, político y cultural, comienza la construcción de la nave central de la catedral. También en este período el obispo Xelmírez, mientras impulsa ferozmente el desarrollo urbanístico, consigue de Roma la Silla Episcopal.

Desde estos siglos hasta finales del XVIII la ciudad-santuario fue escogida como lugar de residencia de la nobleza y de las principales órdenes religiosas, además de convertirse, con Roma y Jerusalén, en el centro de peregrinación más importante de occidente.

A principios del siglo XVI se crea la Universidad, patrocinada por el fuerte poder eclesiástico. En este siglo la reforma protestante y la peste que azota Europa debilitan no sólo a las peregrinaciones sino también el desarrollo de la ciudad.

En el siglo XVIII la actividad económica inicia un traslado progresivo hacia el litoral atlántico, de manera que las villas del interior van perdiendo el control de esta vigorosa fuente de ingresos. Por el contrario, las tierras del litoral asimilaron el mando del comercio. Desde esta época hasta el siglo XX las actividades más importantes de Santiago son la universitaria, la religiosa y la sanitaria.

A partir de los años 60, gracias al incremento considerable de la población estudiantil y la creación del Hospital General de Galicia, la ciudad comienza a recuperar su antigua prosperidad. Años más tarde se convierte en capital política y administrativa de la Comunidad Autonómica de Galicia. Una vez iniciado este resurgir y hasta nuestros días, en los albores del siglo XXI, Compostela emerge como centro cultural de Galicia y símbolo de la unidad para todos sus habitantes. En el ámbito urbanístico además de cuidar su fascinante zona vieja, la ciudad ya cuenta con una infraestructura y arquitectura propias de cualquier capital europea. Las modernas construcciones (Auditorio, Centro Gallego de Arte Contemporáneo, Palacio de Congresos, teatros...) han sido acertadamente ideados para difundir y asimilar la cultura del nuevo milenio.

En el año 1993 (Año Santo) la villa acogió cerca de siete millones de turistas, proponiendo las mejores ofertas culturales del momento. Los datos contrastados por la Oficina de Turismo y las fuerzas de seguridad revelan que en 1999 el número de visitantes fue de once millones, con lo que se logró superar notablemente todas las previsiones hechas hasta entonces. Según los organismos de Cultura, los actos principales del Xacobeo fueron seguidos por 400 millones de espectadores. Hoy, en el 2000, Santiago comparte con otras ciudades europeas la capital cultural. El programa de actividades que se desarrollará durante este año es ambicioso, enriquecedor y muy atractivo. Con el final del último Año Santo del milenio, 1999, se cerró la Puerta Santa, pero la ciudad sigue abierta, expandiéndose como una lluvia de estrellas.

La historia de Santiago de Compostela es la historia de un camino, de un camino de ceniza y semilla. El peregrino origina una simbiosis entre presente y pasado, tradición y modernidad. El recogimiento y la intimidad del que transita irradian universalidad.

Desde el siglo IX hasta nuestros días la peregrinación a Compostela se consolidó como una de las rutas más importantes del cristianismo. De los lugares más recónditos del continente europeo parten miles de peregrinos ventureros. En el siglo XI quedó fijado el camino principal hacia Santiago. Hasta entonces existían diferentes rutas llenas de peligros, los robos, las enfermedades e incluso los asesinatos eran asiduos compañeros de los peregrinos. A partir de los siglos XI y XII se construyen puentes, calzadas, hospitales y hospedajes. Las peregrinaciones originan nuevos núcleos de población, alrededor de los cuales se produce una constante renovación económica y cultural. El camino supuso para occidente el germen del europeísmo, una fuente de comunicación y de intercambio inmejorable.

El camino fue reconocido por el Consejo de Europa como Primer Itinerario Cultural Europeo. En el año 1993 la ruta jacobea fue distinguida por la UNESCO con el título de Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Historia de los pueblos (I)

Publicaremos la historia de los pueblos donde se empieza y termina cada etapa, empezando por Saint Jean Pied du Port y acabando con Santiago de Compostela

Saint Jean Pied du Port

Ubicada en torno a una ruta prehistórica que luego se convirtió en vía romana, la villa fue fundada en el siglo XII y se desarrolló pronto como centro comarcal de comercio y comunicaciones. Desde esa fecha, al pie del castillo llamado de Mendiguren, se desarrolló una ciudad fortificada a la que los reyes de Navarra denominaban la llave de mi reino. Felipe III de Navarra, le concedió fueros en 1329.

Tras la invasión y conquista de Navarra en 1512, fue ocupada por el ejército de Fernando el Católico y durante ese año fue escenario de frecuentes enfrentamientos que no consiguieron devolver la villa a sus reyes naturales.

Permaneció ocupada por una importante guarnición española de forma intermitente,con períodos en los que pasaba a manos de tropas al servicio de los reyes de Navarra, hasta 1529, cuando Carlos I abandona toda la Baja Navarra por el excesivo coste que suponía su conservación desde el punto de vista logístico y militar. Durante las guerras de religión que asolaron la Baja Navarra en el siglo XVI, sufrió ataques e incendios.

En el siglo XVII, en 1620, Luis XIII de Francia une las coronas de Francia y de Navarra y bajo el gobierno de Richelieu, se construye en la localidad la Ciudadela pensando sobre todo en la defensa de esa zona ante un potencial ataque desde el sur. En marzo de 1789, se reunieron en San Juan Pie de Puerto los Estados de Navarra, que rehusron enviar representantes a las reuniones de los Estados Generales en Paris, en los días de la Revolución francesa, pues defendían que la Baja Navarra no era una provincia francesa. Al año siguiente sin embargo, se aprueba la nueva división administrativa francesa, que reune las tierras de la Baja Navarra y el Béarn en un nuevo departamento.

Durante la Guerra de la Convención, a fines del siglo XVIII, fue el centro desde el que partieron los ataques franceses contra el sur de los Pirineos.

Roncesvalles

Roncesvalles fue de siempre vía de paso obligatoria para entrar en la Península Ibérica. Por Roncesvalles penetraron fundamentalmente los celtas, los bárbaros (409), los godos que se establecieron a lo largo de la cuenca del Duero, y naturalmente el rey Carlomagno con el más poderoso ejército del siglo VIII, camino de la ciudad de Zaragoza. Carlomagno, dado que fue derrotado en Zaragoza, decidió, camino de su reino, reducir a ruinas la capital de los vascones, Pamplona. Fue al regreso, en los Pirineos, entre el collado de Ibañeta y la hondonada de Valcarlos, donde hubo de sufrir una contundente emboscada por partidas de nativos vascones, a los que les resultó fácil provocar un descalabro general a base de lanzar rocas y dardos. La Chanson de Roland, escrita en algún lugar de Francia hacia finales del siglo XI, concibió el desastre en el llano, entre Roncesvalles y la villa de Burguete, y los atacantes ya no eran vascones, sino sarracenos, quienes en realidad nunca llegaron a expandir sus dominios tan al norte.

Zubiri

Durante la Edad Media hubo en la localidad un monasterio benedictino, el cual dependió de Leyre por una donación efectuada por rey García el de Nájera en 1040.

Pamplona/Iruña

El nacimiento de Pamplona

El nacimiento de Pamplona como ciudad tuvo lugar en el año 74 o 75 antes de Cristo, cuando fue fundada por el general romano Pompeyo, que le dio el nombre de Pompaelo. Esta fundación tuvo lugar sobre un poblado indígena vascón que ya existía, pero de éste no sabemos apenas nada, pues de él los arqueólogos sólo han encontrado algunas cerámicas y poco más.

La ciudad romana

En época romana, Pompaelo (la ciudad de Pompeyo) era una ciudad importante y grande. Estaba situada donde hoy está la zona de la Navarrería, en el casco antiguo. Los arqueólogos han encontrado (y siguen encontrando) en en subsuelo de la Navarrería cantidad de restos de esa época: casas, templos, termas, mosaicos, murallas, etc.

La Alta Edad Media

Pero el imperio romano cayó, y en los siguientes siglos Pamplona perdió su esplendor, convirtiéndose en un pequeño poblado de agricultores situado en torno a una iglesia (la que más tarde se convertirá en Catedral). Aquí nació en el siglo IX el Reino de Navarra, con el nombre de Reino de Pamplona.

Los burgos

El acontecimiento más importante de la Edad Media ocurrió en el siglo XI: El Camino de Santiago trajo a Pamplona mucha gente proveniente de Francia, principalmente artesanos y vendedores, que trajeron mucha riqueza.

Aunque se quedaron a vivir en Pamplona, no se mezclaron con la gente de aquí, sino que se instalaron junto a la ciudad en dos burgos diferenciados: El Burgo de San Cernin y la Población de San Nicolás.

Así, Pamplona estuvo dividida en tres poblaciones: La Navarrería (la ciudad de los navarros; la Pamplona desiempre), el Burgo de San Cernin y la Población de San Nicolás.

Las tres estaban separadas entre sí por murallas, pues eran enemigas unas de otras. Durante la Edad Media fueron continuos los enfrentamientos y las guerras entre ellas. Por ejemplo, en 1276, en una guerra entre los dos burgos y la Navarrería, los de los burgos entraron en la Navarrería matando a sus habitantes y destruyendo sus casas. Otro ejemplo: en cierta ocasión los de San Cernin quemaron la iglesia de San Nicolás... con sus feligreses dentro.

La unidad de Pamplona

En 1423 el rey navarro Carlos III unió los tres burgos, convirtiendo a Pamplona en una única ciudad. Puso una única casa consistorial (situada entre los tres burgos; donde está la actual casa consistorial) e inventó el escudo de Pamplona (que es el que hoy tenemos; el del león). Desaparecieron los enfrentamientos entre los tres burgos, y las murallas que les dividian también fueron desapareciendo, manteniéndose sólo las que rodeaban la ciudad.

Bajo el poder de Castilla

En el siglo XVI (concretamente en 1512) el Reino de Navarra perdió su independencia, al ser conquistado por Castilla.

En los siguientes siglos, Pamplona fue una ciudad muy importante para el ejército de España, pues se encontraba cerca de Francia y, si los franceses querían conquistar España, tendrían que pasar por Pamplona ("Pamplona es la llave de las Españas" decían). Por eso, en el siglo XVI construyeron alrededor de Pamplona unas murallas modernas (las que hoy vemos) y una Ciudadela, preparadas para aguantar ataques de artillería.

La vida dentro de las murallas

En los siglos siguientes Pamplona siguió estando rodeada por murallas, y dentro de las murallas seguía transcurriendo su vida.

En el siglo XVIII surgió un problema: el número de habitantes iba aumentando pero la ciudad no podía aumentar de tamaño porque estaba totalmente rodeada de murallas y el Ejército español no permitía construir fuera de éstas. En consecuencia, la ciudad empezó a crecer hacia arriba: las casas, que hasta entonces eran bajas, fueron ampliándose añadiéndoseles pisos en altura (éstas son las casas que hoy tenemos en el casco antiguo).

En el siglo XIX el problema se agravó: a pesar del crecimiento de las casas, no había suficiente sitio para vivir. Las condiciones de vida fueron empeorando y aparecieron problemas de salud.

Estaba claro que la única solución era derribar las murallas para ensanchar la ciudad. Por eso, el Ayuntamiento pidió muchas veces al Ejército español el derribo de las murallas, pero el ejército se negaba a ello.

El Primer Ensanche

Por fín, a finales del siglo XIX el Ejército accedió a la petición del Ayuntamiento, y dio permiso para destruir dos baluartes de la Ciudadela. La Ciudadela, que tenía forma de estrella de cinco puntas, perdió dos de sus puntas y en su lugar se construyeron casas: el Primer Ensanche.

Estas nuevas casas eran bonitas y elegantes, y a ellas sólo fue a vivir gente rica.

El Segundo Ensanche

Pero ese pequeño ensanche no fue suficiente. La ciudad pudo ampliarse muy poco con él. Así que el Ayuntamiento pidió al Ejército permiso para destruir más murallas y poder realizar un ensanche grande (un Segundo Ensanche). El Ejército se negaba continuamente a ello, pero por fín dijo que sí, y en 1915 se destruyó un gran trozo de muralla para construir el Segundo Ensanche. (A decir verdad, las murallas ya no eran necesarias en estos años en que existían los aviones de guerra).

El Segundo Ensanche se construyó muy extenso y lleno de casas muy grandes, para que pudiera vivir gran cantidad de gente. En aquella época algunos pamploneses decían: "Es demasiado grande. En todo el siglo no se llenará".

Hoy

Está claro que los que decían eso se equivocaban. En el siglo XX, no sólo el Segundo Ensanche, sino también otros muchos barrios se han llenado de gente, y hoy, en el siglo XXI, su crecimiento continúa imparable

Puente la Reina/Gares

Existen varios yacimientos arqueológicos en Puente la Reina que hacen pensar en una temprana ocupación humana del territorio de Valdizarbe. Muy cerca, en Mendigorria, las ruinas de Andelos, villa romana. A finales del siglo XI, con las luchas entre el primitivo Reino de Pamplona y el de Castilla como fondo, y la política de repoblación con gentes del norte contra el enemigo común musulmán, el Rey Alfonso I el Batallador dio Carta Puebla a una población de francos para que vinieran a establecerse en los márgenes del río Arga en el emplazamiento de la antigua aldea vascona de Garesch, Garex o Garez ("Trigales", según algunas fuentes). En 1122 se les concede el Fuero de Estella. El transcurso del Camino de Santiago, facilitado por la construcción del puente románico por la Reina Doña Mayor, favoreció el florecimiento del comercio. Ya se encuentra reseñado por Aymeric Picaud el hecho de que es en Puente la Reina donde se juntan los caminos francés y de Jaca para llegar a Santiago. Se le otorga posteriormente el título de villa y se celebran cortes en varias ocasiones. Se documenta la presencia de la Orden de los Templarios, a quienes Alfonso el Batallador había dejado en herencia todos sus territorios. Como no se aceptó ese testamento, Navarra se separó de Aragón nombrando Rey a García Ramírez, el Restaurador que, sin embargo, continuó favoreciendo al Temple, a quien el nuevo monarca dona el lugar puentesino de Murugarren, hasta la extinción de la Orden en 1312 cuando sus bienes y miembros pasan a la Orden de los Hospitalarios (los cuales no toman posesión hasta 1443). Hubo sublevaciones durante la Guerra de la Independencia, así como en la Guerra Realista. Durante las guerras carlistas, la población se mantuvo leal a Don Carlos, llegando a producirse enfrentamientos armados en las proximidades, como la "acción de Puente la Reina" entre los generales cristinos Mina y Fernández de Córdova contra las partidas del General Moreno. Se encuentran las ruinas del fuerte cristino Infanta Isabel en el contiguo Cerro de San Guillermo, junto a la Ermita de Arnotegui, y hacia el cual apuntan las troneras que aún pueden verse en las tapias de la Calle del Crucifijo. Durante la Tercera Guerra Carlista, los enfrentamientos fueron entre el general liberal Moriones y el carlista Ollo. En 1874, el propio Don Carlos VII establece su cuartel general en el Palacio del Patrimonial, hasta que abandona la población para la defensa de Estella. Hasta hace pocas décadas era frecuente encontrar restos de munición por los alrededores del Convento del Sancti Spiritus.

Estella/Lizarra

Sancho Ramírez, interesado en crear un centro comercial poderoso, desvió el trayecto anterior, un trazado más occidental, y concedió un fuero especial, en el año 1.090, a los colonos que se instalasen a la orilla del Ega, cerca del viejo poblado vascón de Lizarra.

En torno al nuevo punto estratégico se ubicaron comerciantes y cambistas, mayoritariamente francos y judíos. La advocación de templos y santos recoge indicios de que los primeros pobladores procedían de las zonas francas de Le Puy y Tours.

En el siglo XIII Estella era ciudad de mercaderes y poseía una famosa tabla de cambios. En 1354 existían allí seis hospitales de peregrinos.

Las historias del medioevo son numerosas. San Andrés es el patrón de la ciudad. La tradición señala que en 1.270 el obispo de Patrás, en la región griega de Acaya, emprendió la ruta compostelana, llevando en una caja la espalda entera del apóstol Andrés como donación a Santiago. El apóstol Andrés había sufrido martirio en Acaya en el año 62, lo que explicaba la posesión de la reliquia por el prelado. Al parecer, éste murió en el anonimato en Estella y fue enterrado en el claustro de la parroquia de San Pedro de la Rúa.

En el medievo, la ciudad fue visita por Ameryc Picaud, autor del Códice Calixtino, quien se mostró crítico con las gentes de esta región, pero muy generoso con Estella: Fértil en buen pan y excelente vino, así como carne y pescado, y abastecida de todo tipo de bienes.

Frente a las aguas venenosas de otros ríos, el viajero medieval también alabó las cualidades del Ega, un río de agua dulce, sana y extraordinaria. Elogios similares a los recibidos por Estella solo los mereció Carrión, Sahagún, León y Santiago.

Como gran parte de la España interior, en épocas modernas pasó una historia languideciente. En el siglo pasado tuvo momentos de intensidad histórica durante las luchas carlistas.

Torres del Río

Cerca del pueblo existieron vestigios de una probable explotación agrícola romana. Existía ya antes de la invasión musulmana según refieren las crónicas, siendo reconquistada tras la toma de Monjardín, lo mismo que ocurre con otros pueblos de comarca. Tuvo un monasterio que Jimeno Galíndez lo donó a Irache. Estuvo inscrita en el partido de Los Arcos y se le reconoció el fuero de Viguera (1341) después de pagar "pechas" a don Alvar Díaz de Medrano. Dicho fuero fue confirmado años después por el rey Felipe III de Navarra.

Por la sentencia arbitral de Luis XI de Francia, en las disputas entre Enrique IV de Castilla y Juan II de Aragón, quedó anexionada a Castilla desde 1463 a 1753, aunque se gobernaba por el fuero navarro y vivía inmersa en Navarra desde el punto de vista económico.

Con la reformas municipales de 1835-1845 pasa a ser ayuntamiento independiente.

Entre 1800 y 1806 se construye la carretera real de Pamplona a Logroño y se mejoraron notablemente las comunicaciones. A mediados del siglo XIX tenía escuela, dotada de 1.130 reales al año. A inicios del siglo XX funcionaban un molino harinero y dos de aceite, ademá de dos fábricas de harina. En los años 1920 había mucha arriería y carretería para la exportación de vinos, cerales y aceites.

El escudo de la villa: Trae de gules y cinco torres de oro, almenadas, de tres puntas de sotuer, El antiguo escudo lo forman dos palmas cruzadas de sotuer.

La Casa Consistorial, está construída en piedra. Fue restaurada en los años 1975 y 2000. La planta baja que en otros tiempos fue herrería, pasó luego a escuela y actualmente es el centro cívico.

Logroño

Prehistoria y Edad Antigua

Cuentan antiguas tradiciones que Túbal, hijo de Jafet y nieto de Noé, atravesando el Mediterráneo, fue impulsado hacia el interior de la Península hasta alcanzar la altura de Varea. Dejando a un lado tradiciones y mitos, los orígenes de la actual ciudad de Logroño han de asociarse a los de la romana Vareia. Varea es actualmente un municipio integrado en su práctica totalidad dentro la moderna ciudad. También el origen de Logroño debe asociarse a la celtíbera población de Cantabria.

Plinio el Viejo mencionó a Vareia y el Ebro como río navegable. Vareia servía de apoyo logístico a las tropas de Augusto a comienzos de la Era Cristiana, y fue en la época de Vespasiano (hacia el año 50 d. C.) cuando recibió el rango de municipio. En esta época (y durante toda la Edad Media hasta el siglo XI), un embarcadero situado junto al monte Cantabria en el río Ebro, alimentaba el comercio de la ciudad con el resto de la Hispania romana. Había un puente romano sobre el río Ebro: el puente Mantible, cerca de Assa (hoy un barrio de Lanciego, en la lindante Álava). Hoy en día se pueden encontrar cerca de Logroño, junto al municipio de El Cortijo, los restos de la calzada romana que venía desde Cesaraugusta y Calagurris, adentrándose en la Tarraconensis.

Enfrente de la moderna Logroño, sobre el monte Cantabria, se encuentran aún hoy en día las ruinas de la que fue ciudad celtíbera, devastada por las tropas del rey Godo Leovigildo (año 575). Etimológicamente Cantabria significa «junto al río Ebro».

Edad Media

Trascendental importancia para la configuración de la ciudad durante la Edad Media, tiene el hecho de que el Camino de Santiago cruzaba (y cruza) por ella, así como su situación fronteriza entre los reinos de Castilla, Navarra y Aragón. Para acrecentar la población de tan estratégico enclave, Alfonso VI de León, concede el Fuero de Logroño en el año 1095. Este fuero fue esencial ya que a partir de él se redactaron la mayoría de fueros de la zona. En este texto se hace referencia también al ataque por parte de Rodrigo Díaz de Vivar "el Cid Campeador", a la ciudad, fruto de su rencilla particular con García Ordóñez.

Los primeros documentos que hablan de la actual Concatedral de la Redonda, se remontan al año 1196, naciendo como un templo medieval de cuyo origen románico, con planta circular, tan sólo se conserva el nombre. El templo de estilo gótico Reyes Católicos y barroco que ahora es, se construyó a lo largo de los siglos XV al XVIII, encontrando en él obras del mismísimo Miguel Angel Buonarroti.

En 1431, el rey Juan II de Castilla le concede el título de ciudad y en 1444 los títulos de "muy noble" y "muy leal", teniendo derecho a enviar procuradores a las Cortes de Castilla. En 1454 contaba con 717 vecinos según datos de la época.

Edad Moderna

En 1521 en pleno levantamiento comunero, la ciudadanía de Logroño hizo frente a las tropas del oportunista rey francés Francisco I. Treinta mil soldados según crónicas de la época, comandados por el General Asparrot sitiaron la ciudad. El sitio comenzó el 25 de mayo, siendo el capitán Vélez de Guevara el encargado de organizar la defensa. Se convocó junta general de la ciudad en la Iglesia de Santiago y mandó a Asparrot la siguiente misiva: 'Logroño no abrirá sus puertas al enemigo, interim uno de sus habitantes tenga vida para combatir. Nos defenderemos hasta la muerte'.

El cerco se formalizó el 24 de Mayo y los ataques (con 29 cañones), escaramuzas, combates y pérdida de vidas humanas fueron numerosos. Se intentaron varias estrategias, como la de anegar el campamento francés mediante una riada hasta el 10 de Junio, cuando la escasa guarnición de la ciudad junto con valerosos habitantes atacó por la noche el campamento enemigo, infundiendo confusión y temor en las tropas atacantes, advirtiendo a los soldados que se acercaba Antonio Manrique de Lara, Duque de Nájera, con un ejército de 20.000 hombres. Ante semejante amenaza, Asparrot mandó levantar el asedio y huyó con sus tropas en desbandada. Al día siguiente, 11 de Junio, la ciudad celebró la victoria y juró el 'voto de San Bernabé'. Esto se celebra cada 11 de junio en la festividad de San Bernabé. El emperador Carlos I de España, para que perdurase la memoria del triunfo, mandó añadir tres flores de lis al escudo de la ciudad. Este acto se firmó en Valladolid el 5 de julio de 1523. El actual arco de la muralla del Revellín, que adorna la antigua entrada a la ciudad sitiada por los franceses, comenzó a construirse en 1522, o sea, un año después del asedio.

En 1523 Carlos V visitaría de nuevo Nájera y Logroño y de esa época quedan como testimonio de las aportaciones que hizo el monarca, la puerta de la muralla del Revellín en Logroño y la puerta de Carlos I en Nájera, ambas con el escudo de armas del emperador, así como el imponente Claustro de los Caballeros de Santa María la Real y otras obras del S. XVI en las iglesias de Palacio, La Redonda, Santiago etc.

Otra visita regia importante fue la de Felipe II en 1592, que vino acompañado del infante Felipe y de su bella hija Isabel Clara Eugenia.

Cada acercamiento regio a La Rioja mejoró las concesiones de mercados y ferias o creó otros nuevos, como el mercado franco condedido a Logroño por los Reyes Católicos en 1494 y mejorado en 1559.

Por esos años se funda el primer colegio de los Jesuitas en Logroño, que jugaría un papel importante en los siglos posteriores como foco difusor del humanismo y de cultura 'popular' en la ciudad.

En 1570 se crea un tribunal de la Inquisición en la ciudad. Los días 7 y 8 de noviembre de 1610 se celebró un auto de fe, quemándose según las crónicas hasta seis brujas frente a la Concatedral de la Redonda (en la actual plaza del Mercado).

Edad Contemporánea

En 1833 se convierte en capital de provincia, en la denominada Provincia de Logroño, aunque no sería hasta los años treinta del siglo XX cuando superó los treinta mil habitantes.

Baldomero Espartero, Príncipe de Vergara, Duque de la Victoria, Duque de Morella, Conde de Luchana y Vizconde de Banderas; por dos veces Presidente del Consejo de Ministros y Regente durante parte de la minoría de edad de Isabel II, el hombre que pudo ser rey, fijó su residencia en Logroño durante parte de su vida (y aquí murió en 1879). Se conservan actualmente de la época, su estatua ecuestre en el centro del Paseo del Príncipe de Vergara, más conocido como Paseo del Espolón, y su palacio residencia (actual Museo de La Rioja). En la Concatedral de Santa María de la Redonda se halla el mausoleo con los restos mortales del General Espartero y su esposa, la logroñesa Dña. María Jacinta Martínez de Sicilia, conocida como Duquesa de la Victoria, con calle en la ciudad; y que lo fue por su matrimonio con el general, verdadero propietario del título.

El monumento al general Baldomero Espartero, se inaugura en el año 1895. Este mismo año en abril, se comienzan las obras del histórico edificio del actual Instituto Práxedes Mateo Sagasta. El instituto es fruto de las presiones de Sagasta y Amós Salvador en el gobierno central de Madrid. Su arquitecto fue Luis Barrón, el cual cobró 15.456,10 pesetas por el proyecto.

También de Luis Barrón es el edificio del matadero público, inaugurado en 1911, y reconvertido en Casa de las Ciencias actualmente.

Durante los desórdenes sociales del final de la Segunda República Española, el 18 de marzo de 1936 ardieron la Iglesia Parroquial de Santiago y el edificio de las Escuelas Pías, además de los talleres de El Diario de La Rioja. El diario reaparecía el 20 de agosto de 1936, cuando la sublevación contra el gobierno republicano, ya había triunfado en la provincia. También en 1944 ardería, la nave de la Iglesia de lo que fue el anterior convento de la Merced, integrada en la fábrica de Tabacos.

En 1978 se cierra la fábrica de Tabacos, siendo en 1984 cuando se acometen las obras definitivas que convierten el anterior convento de la Merced en la sede del Parlamento de La Rioja, y el resto de edificio en la biblioteca pública municipal.

En 1982 la antigua Provincia de Logroño, que desde 1980 se llamaba Provincia de La Rioja (España), se convirtió en la Comunidad Autónoma de La Rioja, con lo que Logroño adquirió rango de capital de comunidad autónoma.

En 1997 fue galardonada como "1ª Ciudad Comercial de España" debido a la excelencia de su comercio.

Nájera

Los estudios arqueológicos señalan una densa ocupación prehistórica de los cerros que bordean la ciudad actual y de los situados en su término municipal, al menos desde la Edad de Bronce. Durante la Edad de Hierro se aprecia un continuado proceso de concentración de la población que desembocará en la aparición de poblados más complejos compuestos por viviendas rectangulares parcialmente excavadas en la roca, construidas con entramados de madera y adobes (Cerro Molino). Estos poblados celtibéricos que encuentran, y a veces destruyen, los conquistadores romanos se corresponden a los pobladores berones que citan las fuentes clásicas.

Durante el periodo romano, la Nájera actual forma parte de Tritium Magallum (Tricio), localidad situada a dos kilómetros, en la proximidad de la cual se han encontrado abundantes alfares y restos de Terra sigilata.

Bajo dominio musulmán se levanta un castillo refugio en la cumbre del cerro que domina Nájera, plaza que será fundamental en el control de La Rioja Alta y de la frontera cristiana.

Desde principios del siglo X se menciona Nájera en las narraciones sobre las continuas luchas entre moros y cristianos. A la población le dieron los árabes el nombre de Náxara ("Lugar entre peñas" o "Lugar al mediodía") y a su río Nalia le llamaron Naxarilla.

Reino de Nájera - Pamplona, 923-1076

En el 923 el rey pamplonés Sancho Garcés I, en colaboración con Ordoño II de León, recupera Nájera y la Rioja Media y Alta, que deja bajo dominio de su hijo García Sánchez con la denominación de "Reino de Nájera" o "Reino de Naiara".

Tras la destrucción de Pamplona por Abderramán III en el 924 y la muerte de su padre al año siguiente, García Sánchez traslada su residencia a Nájera, en detrimento de Pamplona. Se denomina desde entonces rey de Nájera-Pamplona. García Sánchez desarrolló una activa política de repoblación de los nuevos territorios y favoreció con cuantiosas donaciones a los monasterios de la zona, especialmente a San Millán de la Cogolla.

La misma política mantendrá durante los primeros años Sancho Garcés II (970 - 994), pero las campañas de Almanzor le obligarán, al igual que a su hijo García Sánchez II el Temblón (994 - 1004), a firmar capitulaciones y pagar tributos a Córdoba.

Con Sancho III el Mayor (1004 - 1035) el Reino alcanza su mayor extensión, abarcando buena parte del tercio norte peninsular, desde Cataluña a Cantabria. Sancho III fue el gran impulsor de la ciudad de Nájera, donde celebró Cortes y otorgó el famoso fuero de Nájera, origen de la legislación navarra y base del derecho nacional. Durante su reinado se acuñó en Nájera la primera moneda de la Reconquista. Favoreció las peregrinaciones a Santiago de Compostela, estableciendo albergues y hospitales, y convirtiendo a la ciudad en punto clave de la ruta jacobea del Camino de Santiago.

Tras la muerte de Sancho III se reparte su Imperio entre sus hijos García Sánchez III de Navarra, Fernando I de Castilla, Ramiro I de Aragón y Gonzalo Sánchez, convirtiéndose Nájera en cuna de los reinos de Navarra, Castilla y Aragón, correspondiendo al primogénito, García Sánchez III (1035 - 1054), llamado el de Nájera por haber nacido y estar enterrado en la ciudad, los territorios patrimoniales de Nájera y Pamplona, así como la hegemonía política sobre los demás.

García el de Nájera extendió sus dominios por la Rioja Baja conquistando Calahorra a la taifa de Zaragoza, fundó el Monasterio de Santa María la Real como sede episcopal, dotándola de numerosas propiedades. También creó la orden de caballería de la Jarra o de la Terraza, la primera de entre los reinos cristianos peninsulares; y favoreció los escritorios monásticos de San Millán, Nájera y Albelda. Murió en la batalla de Atapuerca (Burgos) en lucha contra su hermano Fernando I de Castilla, en septiembre de 1054.

Le sucede Sancho IV el de Peñalén (1054- 1076), que culmina las obras de Santa María la Real. En 1067 se celebra en el monasterio el concilio en el que se acuerda la sustitución del rito mozárabe por el romano. Unido a su primo sancho Ramírez de Aragón, hizo frente a los intentos anexionistas del rey de castilla. En junio de 1076, Sancho IV es asesinado por su hermano Ramón en Peñalén, actual Funes (Navarra). Los conflictos que provoca este acontecimiento desembocan en la división del reino. La parte navarra quedó anexionada a la corona de Aragón. Nájera, Calahorra y otros lugares fronterizos fueron incorporadas al reino de Castilla por Alfonso VI, que alegaba derechos hereditarios. Se pone fin de este modo al Reino de Nájera.

Otros sucesos

La integración en Castilla no supone, sin embargo, la pérdida de prestigio y peso político de Nájera. La ciudad jugará un papel importante en la vida política y económica castellana y será escenario de notables acontecimientos.

El 1 de mayo de 1217, doña Berenguela, apoyada por Lope Díaz II de Haro, cede la corona de Castilla a su hijo Fernando III, el Santo. La coronación tiene lugar en Nájera, en el punto del paseo de San Julián señalado por el correspondiente monumento conmemorativo, donde anualmente la ciudad festeja el hecho.

Nájera se vio envuelta en la lucha fraticida entre Pedro I, el Cruel, y Enrique de Trastámara. Uno de los enfrentamientos armados más sangrientos fue la Batalla de Nájera. El 3 de abril de 1367, Pedro I, apoyado por las tropas inglesas mandadas por el Príncipe Negro, derrota contundentemente a Enrique II. La ciudad sufre una dura represión que acentuará la fama de crueldad de Pedro I.

Juan II de Castilla la honró con el título de Ciudad en 1438.

Enrique IV de Castilla le concedió el apelativo de "Muy Noble y Muy Leal" en 1454.

En 1465 Enrique IV hace donación de la ciudad de Nájera, de su castillo y fortaleza, a Pedro Manrique de Lara, conde de Treviño, esta donación fue confirmada en 1482 por los Reyes Católicos, que le otorgaron además, el título de Duque de Nájera. Los Manrique de Lara serán firmes partidarios de Isabel I la Católica y posteriormente de su nieto Carlos I. Así lo demuestran durante la Guerra de las Comunidades.

En 1520 Nájera se suma al levantamiento comunero contra la política imperial de Carlos I. Los rebeldes toman el castillo de Malpica, asaltan el Alcázar y desde él bombardean la ciudad. El levantamiento es sofocado por las tropas de Antonio Manrique de Lara, segundo Duque de Nájera, a cuyo servicio se encontraba Iñigo de Oñez y Loyola.

Nájera recibió la visita de Carlos I el emperador en 1520, 1523 y 1542, y de su hijo Felipe II en 1592, de paso para las Cortes de Aragón en Tarazona.

Durante la Guerra de la Independencia Española contra las tropas de Napoleón fue ocupada por los franceses, que confiscaron bienes e impusieron fuertes contribuciones a los najerinos, saqueando cuanto de valor material y artístico hallaron en la ciudad, especialmente en Santa María la Real.

Sto. Domingo de la Calzada

Está documentada por Merino Urrutia su anterior denominación Ozkabarte, que en la actualidad prácticamente se ha perdido por completo.

La población de Santo Domingo de la Calzada es ya un pequeño burgo en el siglo XI, aunque aparece citado por primera vez en los cartularios de 1136. Este pequeño núcleo recibía el privilegio de población en 1141. Concentraba su población alrededor de la iglesia y el hospital que había puesto en marcha el eremita Domingo García. La villa estará bajo el gobierno del abad hasta 1250, fecha en la que pasará de abadenga a realenga, es decir, bajo el gobierno y la administración del rey. Para entonces, la población ha crecido ya a lo largo de lo que se conoce como Barrio Viejo; todo la parte del Camino que, viniendo desde Logroño, llegaba hasta la Catedral y que estaba formado por las primeras casas que surgieron en el burgo, y el Barrio Nuevo; el resto del camino que va desde la Catedral hasta la salida hacia Burgos y que es el resultado de una planificación pensada para facilitar el asentamiento de las nuevas gentes que llegaban a la población.

Este crecimiento demográfico se producía como consecuencia de los fueros que le fueron concedidos por Alfonso VIII en 1187 y 1207, para potenciar el crecimiento del burgo. A finales del siglo XIII, ya habían aparecido el barrio de San Pedro, a los pies de la Catedral, y el arrabal de Margubete en la zona norte.

A lo largo de los siglos XIV y XV, se construye la muralla y aparecen el arrabal de La Puebla en el sur, el Barrio del Mercado detrás de la Catedral y la calle Pinar, con lo que la ciudad adquiere la distribución que hoy conocemos como el casco antiguo.

El siglo XVI conoce el desarrollo y florecimiento de la ciudad, que llega a tener 3000 habitantes, incluidos los de los arrabales nuevos que surgen entonces; el de San Roque, cerca de la puerta oriental de la calle Pinar, y el de San Francisco, alrededor del convento del mismo nombre.

Tras un siglo XVII lleno de incertidumbres y crisis como en el resto de España, el XVIII recoge el auge de un nuevo desarrollo urbanístico, fruto de una nueva concepción de la sociedad, con la remodelación de la Plaza Mayor con el edificio del Corregimiento y el Ayuntamiento; los nuevos paseos del Espolón y la Carrera y sobre todo,

se levanta la torre exenta en el espacio que ocupaba hasta entonces la cárcel, ahora trasladada al edificio del Corregimiento

En el siglo XIX Santo Domingo de la Calzada se convierte, con la creación de la provincia de Logroño, en cabecera de comarca y partido judicial. Punto neurálgico de La Rioja Alta, alcanza los 4000 habitantes a finales del siglo y durante toda la centuria pasada sigue manteniendo su influencia en la comarca, convirtiéndose en el centro de servicios de la zona. Conoce un nuevo desarrollo urbanístico que hace crecer la ciudad en los ejes norte-sur, localizando las instalaciones industriales en la zona este, destacando principalmente el polígono San Lázaro. En 1973 fue declarado Conjunto de Interés Histórico Artístico su casco antiguo. En la actualidad, la ciudad de Santo Domingo de la Calzada cuenta con 6000 habitantes y es un importante centro de servicios de la comarca, con una gran proyección administrativa, comercial, industrial y turística.

Belorado

El origen de Belorado es celta, probablemente autrigón, como demuestra la arqueología y epigrafía (estelas, teselas hospitales, monedas), aunque se configura como villa en la Edad Media siendo frontera entre Castilla y Navarra.

Era el paso natural del Valle del Ebro a la Meseta y para controlarlo se construyó, a comienzos de la Reconquista, el Castillo sobre un cerro a cuyo pie se transladó la población que tuvo su origen al otro lado del río en época romana.

Las calles del casco antiguo, estrechas y tortuosas, con típicos pasadizos denotan la numerosa población que habitó dentro de sus murallas. Fue plaza fuerte del Cid, como dote de Fernando (primer rey castellano), al casarse con Jimena. Hoy del castillo apenas queda un murallón terroso desde el que se divisa una bella panorámica.

El apogeo económico de Belorado fue temprano como cruce de caminos entre el valle agrícola y la sierra ganadera, entre reinos distintos que favorecían a la villa para atraerla.

En el siglo X, el primer conde castellano independiente, como agradecimiento a que en Belorado le libraron de los hierros con que le tenían preso el Rey de Navarra (como dice el poema de Fernán González), concedió a la villa el privilegio de celebrar mercado los lunes costumbre que anima todavía la Plaza Mayor porticada.

En 1116, Alfonso I el Batallador (rey navarro-aragonés), le concedió el fuero y entre los privilegios que recoge, le permite celebrar una feria que es la más antigua documentada en la historia de España; para entonces ya era importante la Judería al pie del Castillo cuyo Barrio "El Corro" conserva un aire pintoresco.

Su desarrollo fue en aumento y a principios del siglo XIII, en el reinado de Alfonso VIII, por privilegio real pudo el Concejo de la Villa usar sello que legitimara sus documentos. Su apogeo previció a lo largo del siglo XIII potenciada especialmente por Alfonso X el Sabio que en sus estancias en la Villa le hizo importantes donaciones.

Pedro I el Cruel agradeció a los moradores de la villa, su apoyo en la guerra pero tras su muerte la nueva dinastía castigó a la villa que perdió su carácter realengo y especialmente a la judería a quien fue gravando con impuestos y trabajos cada vez más humillantes provocando su diáspora a la decadencia de Belorado.

Los Reyes Católicos son su decreto de expulsión acabaron por arruinarla. No obstante quedaron adineradas familias de conversos pues aquí nació Simón Ruiz, banquero de Felipe II.

Si los Reyes potenciaron la villa en la Edad Media, en la Edad Moderna, Belorado perteneció al Señorío de los Condestables de Castilla contando con importantes familias nobiliarias que destacaron en expediciones a América, en las letras (beliforano fue el preceptor de las hijas de Felipe II), y en las ciencias (Hipólito Ruiz dirigío en el siglo XVIII una expedición científica para estudiar la flora americana).

Agés

Villa perteneciente a la Hermandad de Montes de Oca en el partido Juarros, uno de de los catorce que formaban la Intendencia de Burgos durante el periodo comprendido entre 1785 y 1833, tal como se recoge en el Censo de Floridablanca de 1787. Tenía jurisdicción de realengo con alcalde ordinario.

Antiguo municipio de Castilla la Vieja en el Partido de Burgos, código INE-09005. En el Censo de 1842 contaba con 52 hogares y 207 vecinos. Entre el Censo de 1981 y el anterior, desaparece porque se integra en el de 09026 Arlanzón, contaba entonces con 45 hogares y 150 habitantes de derecho y una extensión superficial de 1.612 hectáreas.

Burgos

En la zona existieron asentamientos prerromanos, de los que hay muestras en el cerro del castillo del periodo neolítico, cerca de 4500 años a. C. y de la primera Edad del Hierro, cerca de 850 años a. C. En una crónica árabe se cita una población saqueada en el año 860 denominada Burchia, que parece corresponder con la actual Burgos.

Cerca del año 884 Alfonso III intentado detener el avance musulmán envió a Diego Porcelos levantar una fortificación en un cerro de la margen derecha del río Arlanzón. Esto contribuiría a que el lugar fuese creciendo por su importancia estratégica.

En el 931, Fernán González logró reunir el gobierno de los condados de Burgos, Lara, Lantarón, Cerezo y Álava, dejando a Burgos como capital del condado de Castilla.

Cuando en 1038 Fernando I era coronado rey de León, formando el reino de Castilla, Burgos es elegida su capital.

En 1071 Sancho II encierra en Burgos a su hermano García para arrebatarle el reino de Galicia. En 1074 Alfonso VI, rey tras el fallecimiento de su hermano Sancho, cedió su palacio en Burgos para la construcción de la catedral de Santa María. Ese mismo año las también hermanas de éste, Elvira y Urraca, trasladan la diócesis de Oca a Gamonal.

Tras la conquista de Toledo de 1085 por Alfonso VI, Burgos perdía la capitalidad del Reino de Castilla, en favor de esta ciudad. Esto no paralizó el crecimiento de Burgos, donde se seguirían realizando algunas Cortes.

Formación en Burgos del Primer Gobierno nacional de España (1938-1939), Francisco Franco asume oficialmente los cargos de Jefe de Estado y de Gobierno. Durante el período comprendido entre el 1 de abril y el 18 de octubre de 1939, al finalizar la Guerra Civil Española, la ciudad de Burgos ostenta la capitalidad de España.

Hontanas

Lugar que formaba parte, en su categoría de pueblos solos, del Partido de Castrojeriz, uno de de los catorce que formaban la Intendencia de Burgos, durante el periodo comprendio entre 1785 y 1833, en el Censo de Floridablanca de 1787, jurisdicción de realengo con alcalde pedáneo.

Boadilla del Camino

Una de las primeras noticias históricas de la localidad de que tenemos conocimiento es de del s. XII, cuando Gómez Ruiz de Manzanedo vendió a D. Gómez Díaz de Villageva todas las heredades que tenía en Boadilla del Camino y en Vega de Doña Olimpa.

Carrión de los Condes

Diversos hallazgos arqueológicos muestran que el lugar ya estaba poblado en tiempos prerromanos.El nombre de los Condes se refiere a los condes Beni Gómez don Gómez Díaz y su mujer doña Teresa, quienes construyeron en 1077 el convento benedictino de San Zoilo, el puente sobre el río Carrión y un hospital de peregrinos.

Durante la Alta Edad Media, Carrión de los Condes fue una de las ciudades más importantes de los reinos cristianos y en ella se celebraron cortes y sínodos.

El autor del Codex Calixtinus dice de Carrión que es «rica en pan y vino». La portada de la iglesia románica de Santiago muestra a veintidós artesanos, a quienes no faltaba el trabajo por la abundancia de peregrinos.

La iglesia románica de Santa María muestra el milagro de las doncellas, leyenda según la cual unos toros liberaron a las doncellas carrionesas de ser entregadas como tributo a los reyes moros.

A principios del siglo XIII se creó el Hospital de la Herrada.

En 1927 tuvo lugar una Semana Social Católico-Agraria.

Terradillos de los Templarios

A la caída del Antiguo Régimen la localidad se constituye en municipio constitucional, conocido entonces como Terradillos que en el censo de 1842 contaba con 27 hogares y 140 vecinos.

A mediados del siglo XIX el municipio crece porque incorpora a Lagartos, San Martín de la Fuente, San Nicolás del Real Camino y Villambrán de Cea, alcanzando entonces los 171 hogares y 734 vecinos.

A finales del siglo XIX este municipio disminuye porque se independiza Moratinos, contaba entones con 125 hogares y 541 habitantes.

En los años treinta del siglo XX el municpio cambia de nombre, pasando a denominarse Lagartos, contaba entones con 121 hogares y 528 habitantes.

Desarrollo de las etapas

Equipaje

Salimos en verano:

tenis especiales, calcetines finos, pantalones cortos, camisetas cortas, gorra, gafas de sol, protector solar, tiritas, vendas, reloj, agua oxigenada, betadine (mini botiquín), cartera.

Albergues andando

25.7km Albergue Itzandegia plazas:100 tlf:948760000 abierto desde semana santa hasta el 30 de octubre. El resto del año se habilita otro con 18 plazas (Roncesvalles) etapa 1

27km Albergue de Larrasoaña plazas:80 tlf:948304242 abierto todo el año etapa 3 (Larrasoaña)

31.7km Albergue Camino del Perdón plazas:24 tlf:948344598/948344661 cerrado del 15 de noviembre al 15 de febrero (Uterga) etapa 4

29.2km Albergue de ANFAS plazas:30 tlf:680459798/695895551/948554551 del 1 de junio al 30 de septiembre (Estella) etapa 5

29km albergue casa mari plazas:21 tlf:948648409/699572950 todo el año(torres del río)etapa 6

32.7km Albergue de Peregrinos Navarrete tlf:941440776 todo el año (Navarrete) etapa 8

37.9km Albergue de la Abadía Cisterciense Nuestra Sra. de la Anunciación tlf:941340570 en verano y algunos meses de primavera y otoño(Santo Domingo de la Calzada) etapa 9

30.9km Albergue la Campana de Espinosa del Camino tlf:678479361 todo el año (Espinosa del Camino) etapa 11

24km Albergue de Olmos de Atapuerca tlf 947430444/626673297 en verano y algunos meses de primavera y otoño (Olmos de Atapuerca) etapa 12

30.8km Albergue Liberanos Domine tlf:695116901 todo el año (Rabé de las Calzadas) etapa 13
Hospital de Peregrinos de Santa Marina y Santiago 607664122

27.7km Albergue de Castrojeriz (El Camping) tlf:948377255/658966743 precio a partir de 30 euros todo el año abierto (Castrojeriz) etapa 14

28.5km Albergue de Población de Campos tlf:979811099/685510020/625469326 Aparte de las plazas del albergue, para el que quiera, ofrecen habitaciones dobles con baño, con desayuno incluido, a partir de 35 euros en la casa rural y el hotel rural. Dan menú del peregrino a 6 euros a partir de las siete de la tarde. También desayunos a 3 euros. todo el año (Población de Campos) etapa 15

32.4km Albergue de Peregrinos de Calzadilla tlf:979883163/616483517 en verano y algunos meses de primavera y otoño (Calzadilla de la Cuerza) etapa 16

32.6km Albergue Bercianos tlf:987784008 abierto todo el año (Bercianos del Real Camino Francés) etapa 17

32.9km Albergue San Pelayo tlf:650918281/987312677 abierto todo el año (Bercianos del Real Camino Francés) etapa 18

33.1km Albergue de Villadangos del Páramo tlf:987390003/660305615 abierto todo el año (Villadangos del Páramo) etapa 19

33.5km Albergue de Itero (Antiguo La Posada) tlf:979151781 abierto todo el año (Itero) etapa 21

32.8km Albergue Mesón El Acebo tlf:987695074 en Navidad esta cerrado hasta entrado el año nuevo (El Acebo) etapa 22

32.3km Albergue de Cacabelos tlf:987547167 abierto todo el año (Cacabelos) etapa 23

31km Albergue de La Faba no hay telefono de contacto abierto todo el año (La Faba) etapa 24

29.2km Albergue de Hospital da Condesa tlf:660396810/982161336 abierto todo el año (Hospital da Condesa) etapa 25

30.3km Albergue Provado Paloma y Leña tlf:658906816 Sólo cierran entre mediados de diciembre y mediados de enero (San Mamede do Camino) etapa 26

33.8km Albergue de Gonzar tlf:982157840 abierto todo el año (Gonzar) etapa 28

31.8km Albergue de Melide tlf:660396822 Desde la segunda semana de octubre de 2009 hasta mayo de 2010 va a permanecer cerrado por obras (Melide) etapa 29

30.3km Albergue Público de Santa Irene tlf:660396825 todo el año (A Coruña) etapa 30

36.3km Residencia de Peregrinos San Lázaro y fin de la ruta tlf:981571488/618266894 abierto todo el año (Santiago de Compostela) etapa 31

Albergues en bicicleta

47.2km Albergue Zaldiko tlf:609736420 abierto de marzo a finales de octubre (Zubiri) etapa 2

41.7km Albergue de Obanos tlf:6765609279 cerrado en invierno (Obanos) etapa 4

45.9km Albergue Isaac Santiago tlf:948441091/948640230 de semana santa al 30 de octubre (Los Arcos) etapa 6

40.5km Albergue de Navarrete tlf:941440776 abierto todo el año (Navarrete) etapa 8

44.7km Albergues de Pregrinos de Nájera, no tiene telefono abierto todo el año (Grañon) etapa 10

39.6km Albergue de San Juan de Ortega tlf:947560438 abierto desde Junio a Septiembre (San Juan de Ortega) etapa 11

39.3km Albergue Liberanos Domine tlf:695116901 abierto todo el año (Rabé de las Calzadas) etapa 13
Hospital de Peregrinos de Santa Marina y Santiago 607664122

38.8km Albergue Municipal de Itero de la Vega tlf:no tiene abierto todo el año (Itero de la Vega) etapa 14

49.8km Albergue de Peregrinos de Calzadilla tlf:979883163/616483517 en verano y algunos meses de primavera y otoño (Calzadilla de la Cuerza) etapa 16

40.2km Albergue Hospedería Jacobea El Nogal tlf:627229331 abierto todo el año (El Burgo Ranero) etapa 18

37.1km Albergue Ciudad de León tlf:987 08 18 32/33. Fax 987 26 11 74 abierto todo el año (León) etapa 19

38.5km Albergue Parroquial Santibáñez Valdeiglesias tlf:987 37 76 98 abierto todo el año (Santibáñez Valdeiglesias) etapa 20

49.1km Albergue Mesón El Acebo tlf:987695074 en Navidad esta cerrado hasta entrado el año nuevo (El Acebo) etapa 22

42.7km Albergue de Pereje tlf:987 54 01 38 abierto todo el año (Pereje) etapa 24

44.3km Albergue Aitzenea tlf:982 54 80 76 / 944 60 22 36 / 982 54 81 29 abierto todo el año (Triacastela) etapa 26

40.7km Albergue de Portomarín tlf:982 54 51 43 / 660 396 816 abierto todo el año (Portomarín) etapa 28

39.8km Albergue de Melide tlf:660396822 Desde la segunda semana de octubre de 2009 hasta mayo de 2010 va a permanecer cerrado por obras (Melide) etapa 29

53.1km Residencia de Peregrinos San Lázaro y fin de la ruta tlf:981571488/618266894 abierto todo el año (Santiago de Compostela) etapa 31

Monumentos

• Real Colegiata de Roncesvalles
• Puente de la Rabia de Zubiri
• Catedral de Pamplona
• Puente románico de Puente la Reina
• San Pedro de la Rúa de Estella
• Santa María de los Arcos
• Catedral de Santa María de la Redonda de Logroño
• Monasterio de Santa María la Real de Nájera
• Catedral de Santo Domingo de la Calzada
• Pila Bautismal de Redecilla del Camino
• Monasterio de San Juan de Ortega
• Catedral de Burgos
• Colegiata de Nuestra Sra del Manzano de Castrojeriz
• San Martín de Fromista
• Pantocrator de Carrión de los Condes
• San Lorenzo de Sahagún
• Catedral de León
• San Isidoro de León
• Palacio de Gaudí de Astorga
• Castrillo de Polvazares
• Castillo Templario de Ponferrada
• Iglesia de San Francisco de Villafranca del Bierzo
• Iglesia de Santa María la Real de O Cebreiro
• Monasterio de Samos

Tiendas, hospitales, gasolineras, restaurantes

Gasolineras: Perotxeta, Huarte, Olaz, Merkatondo, Viana, N-111a, Logroño, A-12, N-120, Belorado, N-120, Villayuda, Burgos, Villadiego, Castrojeriz, Fromista, Mansilla de las Mulas, Villarente, Valdelafuente, León, Astorga, Ponferrada, Cuatro Vientos, Autovía del Noroeste A-6 que se cruza con el la N-120, La Portela de Valcarce, Pedrafita de Cebreiro, Samos, Sarria, N-547 al lado de Arzúa, O Pedrouzo, Santiago de Compostela

Restaurantes: Urguete, Llarratz, Huarte, Pamplona, Cizur, Puente de Reina, Estella, Viana, Logroño, Nájera, Santo Domingo de la Calzada, Burgos, Fromista, Villalcázar de Sirga, Carrión de los Condes, León, Astorga, Castillo de Polvazares, Molinaseca, Ponferrada, Cuatro Vientos, Cacabelos, Santiago de Compostela

Hospitales: Navarra, Burgos, Palencia, León, Santiago de Compostela

Tiendas: Navarra (Carrefour), Burgos, León, Santiago de Compostela

Evolución del Camino

Tras el descubrimiento del sepulcro del Apóstol Santiago en la actual Compostela a principios del siglo IX, el lugar se transforma en destino de peregrinación para millones de europeos durante la Edad Media. Los nobles y reyes de los pequeños reinos cristianos de la península Ibérica favorecieron el desarrollo de la ruta de peregrinación, que se convirtió en el cordón umbilical con el resto de la Europa cristiana. La marea de peregrinos era tal, que algunos años superaban en número a la población de las principales ciudades del Camino.

Esta eclosión fue precedida por el cambio y afianzamiento de trazado que tuvo lugar a principios del siglo XI, cuando Sancho el Mayor de Navarra y Alfonso VI de León deciden que la ruta de peregrinación principal discurra por las tierras que estaban siendo reconquistadas. El nuevo Camino, además de ruta de peregrinación, se convierte en torrente de cultura, arte, comercio y repobladores, que llegan de toda Europa. A partir del siglo XVI, las guerras de religión y el desinterés llevan al olvido a la ruta jacobea. Algunos años, los peregrinos se pueden contar con los dedos de las manos.

A partir de los años setenta del siglo XX, comienza un resurgir del Camino, gracias al empeño de anónimos amantes del Camino, un nuevo interés de las administraciones, las visitas del Papa a Santiago en los años ochenta y el renovado esfuerzo de la Iglesia, el desarrollo de múltiples asociaciones y cofradías y la declaración de Patrimonio de la Humanidad. Los peregrinos del siglo XXI, hartos de la sobrecarga materialista, busca un refugio ante el mundo que nos asfixia, y se pone en marcha hacia Santiago. El año 2009 llegaron a Santiago más de ciento cuarenta mil peregrinos de un centenar de países a pie, en bicicleta o a caballo, más una marea humana diaria imposible de contar de peregrinos en vehículos particulares o autobuses. En los últimos años, además, la cifra aumenta en torno a un 10% respecto al año anterior. Peregrinos que buscan y encuentran en el Camino abnegación, esfuerzo, espiritualidad, aventura, solidaridad, compañerismo, sudor, lágrimas y alegrías y mucho camino por andar.

Antecedentes: Alfonso II, "El Casto"

En relación al Camino de Santiago, hablaremos del rey con el que se produjo el descubrimiento de la tumba del apóstol: Alfonso II de Asturias, apodado "El Casto".

Biografía de Alfonso II, "El Casto"

Apartado del trono por una revuelta interna, inmerso en la querella Adopcionista y atacado por las aceifas musulmanas, a Alfonso II le tocó vivir uno de los reinados más complicados de los primeros años de resistencia cristiana en la península. Sin embargo, pese a las dificultades tuvo tiempo de embellecer Oviedo para convertirla en sede regia, abrirse a la influencia carolingia y, especialmente, alumbrar el descubrimiento de la tumba del apóstol Santiago en la diócesis de Iria Flavia, para lo que mandó construir la primera basílica jacobea.

Los inicios de su reinado

Hijo de Fruela II y Munia, prisionera vascona, Alfonso nació en el año 762. Como sobrino de Silo por vía de la reina Adosinda, gobernó el Palatium Regis hasta que en el año 783 murió el monarca astur. Estos primeros años le aportaron una experiencia fundamental en la vida de la corte, pero no le sirvieron para hacerse con el solio regio. La sociedad astur estaba dividida entre los partidarios de la vía ortodoxa heredera del antiguo reino visigodo o los más reformistas, que propugnan una vía de entendimiento con los mozárabes residentes en Al-Andalus. Este enfrentamiento que traspasa fronteras políticas, como luego veremos, acaba con Mauregato en el poder. Alfonso, depositario de la tradición visigoda, se refugia en el monasterio de Samos, según consta en un documento posterior firmado en el año 912 por Ordoño II.

Mauregato reina hasta el año 789. Pese a su fugaz mandato, asiste como monarca a dos acontecimientos de gran importancia, cuyas consecuencias alcanzarán incluso al reinado de Alfonso II. Se trata del Concilio de Sevilla, del 784, inicio de la querella Adopcionista y de los primeros síntomas de un culto jacobeo en la península.

A su muerte le sustituyó Bermudo I, que apenas duró dos años en el poder. Tras su derrota ante los musulmanes en Burbia, en el 791, abdica en Alfonso, que es ungido monarca según el rito visigodo el 14 de septiembre del mismo año. Una de sus primeras decisiones es la de trasladar la sede regia a Oviedo, emplazamiento estratégico, en lo alto de una colina, entre la costa y la llanura central, con mayores posibilidades de explotación agrícola y, ante todo, para controlar mejor las comunicaciones a través del valle del Nalón, el Caudal y el Narcea, vías de acceso a Asturias desde León, Galicia y Cantabria.

Alfonso II, un rey constructor

Alfonso ordena la construcción de un conjunto arquitectónico cuyo eje central es la catedral del Salvador, de la que la Crónica Silense nos dice que fue encargada al arquitecto Tioda. Unida a ella por el norte estaba la iglesia de Santa María, a cuyos pies disponía de una tribuna y una cámara destinada a panteón real, por lo que se deduce que su función era la de capilla para celebrar las honras fúnebres de los monarcas. Además, el conjunto catedralicio se completaba con la iglesia de San Tirso, cuyo testero de la capilla central ha llegado hasta nuestros días, una zona cementerial y toda una serie de residencias para el alto clero.

El núcleo central de Oviedo se completaba con el palacio regio y una serie de dependencias destinadas a sede del gobierno del Reino. De este conjunto palaciego, sólo se ha conservado la capilla palatina, hoy llamada Cámara Santa. Esta capilla fue mandada construir por orden expresa de Alfonso II para albergar las reliquias que habían llegado a Asturias procedentes de Toledo a raíz de la conquista musulmana, de las que la Crónica Silense asegura que procedían de la misma Jerusalén. La idea de fortalecer el trono con el poder santificante de unas reliquias se debe a la influencia carolingia (Aquisgrán e Ingelheim). Bajo la capilla existía una cripta, dedicada a Santa Leocadia y San Eulogio, mártires toledanos.

A estos tesoros arquitectónicos, habría que unir la llamada Cruz de los Ángeles. Una magnífica pieza de orfebrería en la que figura el lema del monarca "Hoc signo tuetur pius, hoc signo vincitur inimicus". La adoración de la cruz y la consagración de la catedral al Cristo Salvador, constituyen toda una declaración de intenciones del monarca ante la polémica religiosa que le tocó vivir.

La querella Adopcionista y el hallazgo del sepulcro de Santiago

El origen del adopcionismo es una cuestión controvertida. Algunos historiadores defienden que Félix de Urgel y Elipando de Toledo reinterpretaron la condición humana de Cristo para hacer más aceptable la fe cristiana al musulmán; otros lo atribuyen a un desliz y otros ven tras ello implicaciones de índole política. Sea como fuere, el debate sobre la humanidad de Cristo estaba en plena ebullición cuando Elipando convoca un concilio en Sevilla, en el año 784, para condenar a Migecio, que se había mostrado especialmente activo. Es entonces, en el Credo de este concilio firmado por Elipando, donde se escribe la frase de la polémica, en la que se habla de una doble naturaleza de Cristo "en cuanto Dios, Hijo por naturaleza del Padre, y en cuanto hombre, hijo adoptivo de Dios".

Las actas del sínodo llegaron hasta el remoto monasterio de San Martín de Liébana, desde el que el monje Beato escribe su Tratado Apologético en contra de las tesis de Elipando. Encontrará como aliado en su alegato al monje Eterio de Osma, refugiado en los Picos de Europa, y, lo que es más importante, al propio Alfonso II, que apoyado por Carlomagno, vio la posibilidad de romper con la iglesia toledana para convertir a Oviedo en la única sede hispana reconocida por Roma, con lo que al poder político de su sede regia uniría la autoridad religiosa, que se vería reforzada por un acontecimiento extraordinario, el descubrimiento del sepulcro del apóstol Santiago, que tuvo lugar entre los años 820 y 830 en los confines de la Mahía (Amaea), en la primitiva diócesis de Iria Flavia.

El ermitaño Pelayo y los feligreses de la antigua iglesia de San Félix de Solobio localizaron unas luminarias en el bosque, acompañadas de cantos angélicos. El obispo iriense, Teodomiro, acude inmediatamente a la zona, encuentra un túmulo funerario y lo identifica con el sepulcro del Apóstol. Alfonso II acudió con su familia y la corte real al lugar del hallazgo, comunicándolo ipso facto a Carlomagno, con quien mantenía una relación muy fluida. El monarca astur mandó construir en Arcis Marmóricis, topónimo del lugar en el que se localizó el túmulo, una iglesia de una nave con techumbre de madera, que probablemente seguiría el estilo de las construcciones de Oviedo, y en cuya cabecera se mantuvo el sepulcro romano.

Política territorial de Alfonso II

Tras una rebelión desencadenada en septiembre del año 801, que le costó su exilio en el monasterio de Ablaña, Alfonso II vuelve a la actividad regia gracias a la intervención de un grupo de fideles regis dirigido por Teuda, un noble visigodo. Estos acontecimientos pueden tener relación con la división de la sociedad astur, entre los partidarios de la ortodoxia goda y los heterodoxos próximos a Toledo.

Su política territorial se centró en la repoblación de los territorios que más adelante darían lugar al condado de Castilla. Fundó monasterios como el de Taranco, en el valle de Mena, y repobló el valle de Valpuesta, donde el obispo Juan estableció una diócesis. Sin embargo, Alfonso tuvo que dedicarse a contener los ataques de Hicham I, que en el año 795 volvió a ocupar la ciudad de Oviedo. Los musulmanes se dedicaron a lanzar razzias periódicas sobre las tierras recién repobladas, especialmente en Álava, la futura Castilla y Galicia, para garantizar su sometimiento, pero afortunadamente para Alfonso, las revueltas internas que tuvieron lugar en Al-Andalus y la presión franca en los pirineos, que provocaron la pérdida de Gerona (785) y Barcelona (801), obligaron a los dirigentes musulmanes a distribuir sus esfuerzos. Esto permitió a Alfonso reorganizar sus dominios y presentar una resistencia formidable, que cristalizaría en victorias como la del río Lutos, cerca de Grado, en el año 794, lo que le otorgó una gran fama como caudillo militar.

Alfonso II, que no se casó, murió sin descendencia en el año 842. Heredó de su padre un fuerte temperamento y un gran carácter guerrero. Introdujo en la iglesia astur el celibato, de ahí su apelativo de "El Casto", aunque antiguamente llegó a conocérsele como "El Magno", debido a sus triunfos. Es precisamente esta devoción por la castidad lo que ha hecho que algunos historiadores le vinculasen con cultos priscilianistas, muy arraigados en Galicia, donde el monarca astur se recluyó en dos ocasiones, pero no se trata más que de una conjetura.

Hechos especialmente significativos de su reinado fueron el traslado de la capital a Oviedo, establecimiento de relaciones con Carlomagno, el descubrimiento del sepulcro de Santiago y el auge del prerrománico asturiano (construcción de la Cámara Santa de Oviedo, San Tirso y la de San Julián de los Prados.

Antecedentes: El Cid

Introducción

Héroe nacional por excelencia Rodrigo Díaz, el Cid, el más universal de los burgaleses, encarna el prototipo del caballero con las máximas virtudes, fuerte y leal, justo y valiente, prudente y templado, guerrero y culto...

A pesar de la distancia que nos separa de su vida, conocemos con bastante exactitud su vida y obra. Mucha leyenda le rodea, pero, su figura ha sido estudiada con gran rigor por grandes especialistas, como Menéndez Pidal. Gracias a estas personas, conocemos la personalidad del caballero burgalés, los hechos que hicieron sus días, su vida familiar, y hasta su caballo y espadas son por todos conocidos.

Sus restos y los de Jimena, su esposa, descansan en el centro de la catedral de la capital de Castilla, Burgos, pero su espíritu está con nosotros aún presente.

Biografía del Campeador

Rodrigo Díaz nació en Vivar, pequeña aldea situada a 7 kilómetros de la ciudad de Burgos en 1043. Hijo de Diego Laínez, noble caballero de la Corte Castellana y de una hija de Rodrigo Alvarez. Descendiente es por línea paterna de Laín Calvo, uno de los dos Jueces de Castilla.

A los 15 años quedó huérfano de padre y se crió en la corte del rey Fernando I junto al hijo del monarca, el príncipe Sancho. Ambos crecieron juntos y trabaron buena amistad durante cinco años. También se educó en las letras y en las leyes, seguramente en el monasterio de San Pedro de Cardeña, lecciones que le servirían posteriormente para representar en pleitos al mismo monasterio y también al mismísimo Alfonso VI el cual confió al burgalés numerosas misiones diplomáticas en las que debía conocer perfectamente las leyes.

Entre los años 1063 a 1072 fue el brazo derecho de don Sancho y guerreó junto a él en Zaragoza, Coimbra, y Zamora, época en la cual fue armado primeramente caballero y también nombrado Alférez y "príncipe de la hueste" de Sancho II.

A los 23 años obtuvo el título de "Campeador" -Campidoctor- al vencer en duelo personal al alférez del reino de Navarra.

A los 24 años era conocido ya como Cidi o Mío Cid, expresión de cariño y admiración.

Con la muerte de Sancho II en el cerco de Zamora y tras la jura de Santa Gadea tomada por Rodrigo al nuevo rey castellano, Alfonso VI, la suerte del Cid cambió y su gran capacidad fue desechada por la ira y envidia del nuevo monarca.

En 1081 el Cid es desterrado por primera vez de Castilla. 300 de los mejores caballeros castellanos le acompañaron en tan difícil situación. Esta etapa duró unos 6 años los cuales fueron aprovechados por Rodrigo y sus hombres para hacer de Zaragoza su cuartel general y luchar en el Levante.

Vuelve a Burgos en 1087 pero poco duró su paz con el rey por lo que marchó de hacia Valencia donde se convirtió en el protector del rey Al-Cádir y sometió a los reyezuelos de Albarracín y Alpuente.

El almorávide Yusuf cruza en 1089 el estrecho de Gibraltar y el rey Alfonso pide ayuda al caballero castellano, pero por una mal entendido entre ambos surge una nueva rencilla entre el rey y su leal súbdito y el monarca le destierra por segunda vez en 1089.

En los diez años siguientes, la fama del Cid se acrecentó espectacularmente al contrario que el reinado del rey. En menos de un año el Cid se hizo señor de los reinos moros de Lérida, Tortosa, Valencia, Denia, Albarracín, y Alpuente.

En torno al 1093, matan a su protegido de Valencia Al-Cádir, ciudad que fue tomada por Ben Yehhaf. El Cid asedió durante 19 meses la ciudad y finalmente entró triunfal en junio de 1094.

Rodrigo se convirtió en el señor de Valencia, otorgó a la ciudad un estatuto de justicia envidiable y equilibrado, restauró la religión cristiana y al mismo tiempo renovó la mezquita de los musulmanes, acuñó moneda, se rodeó de una corte de estilo oriental con poetas tanto árabes como cristianos y gentes eminentes en el mundo de las leyes, en definitiva, organizó con grandísima maestría la vida del municipio valenciano.

Aún habría de combatir numerosas batallas, como la que el mismo año le enfrentó al emperador almorávide Mahammad, sobrino de Yusuf, el cual se presentó a las puertas de Valencia con 150.000 caballeros. La victoria fue total, tan grande fue el número de enemigos como grande fue el botín a ellos recogido.

En 1097 muere en la batalla de Consuegra su único hijo varón, Diego.

El domingo 10 de julio de 1099, muere el Cid. Toda la cristiandad lloró su muerte.

El Destierro

Al morir Fernando I (primer rey de Castilla), divide su reino entre sus hijos. A Don García le da Galicia, a Don Alfonso León, Castilla a Don Sancho y Toro y Zamora a Doña Elvira y Doña Urraca respectivamente. Sancho no contento con el reparto intenta unificar los territorios con la ayuda de su alférez El Cid.

Juntos lucharon en varias batallas, entre ellas, el duelo judicial o campo de la verdad en el que el Cid derrotó al navarro Jimeno Garcés obteniendo el título de Campeador. también lucharon en las batallas de Llantada y Golpejar, en las cuales vencimos y derrotando a los leoneses, Alfonso pierde la corona de León en favor de Sancho, rey de Castilla. También acompañó el Cid al cerco de Zamora, donde el rey Sancho fue asesinado a traición por Bellido Dolfos.

Por ser el Cid jefe de las tropas del rey Sancho y por sus conocimientos jurídicos en Derecho Castellano, fue el mismo quien tomó juramento en la Iglesia de Santa Gadea de Burgos, a Don Alfonso, de no haber tenido arte ni parte en la muerte de Don Sancho.

Debido a esta razón, entre otras seguramente, el nuevo rey de Castilla, Alfonso VI, destituyó a Rodrigo de su cargo y nombró Alférez real a García Ordóñez, pasando el Cid a un segundo plano en la corte.

Tras esto, el Cid tomó matrimonio con Jimena, hija del Conde de Oviedo, nieta de Alfonso VI y biznieta de Alfonso V el 19 de Julio de 1074.

En 1079, se dirige a Sevilla para cobrar los tributos (parias) del rey de Sevilla a Alfonso VI. Esta en ello cuando él y el rey de Sevilla fueron atacados por el rey de Granada y García Ordoñez. Las mesnadas del Cid consiguen vencer a los asaltantes y Rodrigo humilla a García Ordóñez en el castillo de Cabra, pero a la vuelta a Burgos, este último, y Pedro Ansúrez, desencadenan traición contra el Cid, consiguiendo que Alfonso VI le destierre, y prohibe a todos los burgaleses darle ayuda o aposento alguno, como así dicen los versos del Cantar:

" Ya entra el Cid Ruy Díaz por Burgos;

sesenta pendones le acompañan.

Hombres y mujeres salen a verlo,

los burgaleses y burgalesas se asoman a las ventanas:

todos afligidos y llorosos.

De todas las bocas sale el mismo lamento:

¡Oh Dios, qué buen vasallo si tuviese buen Señor! "


Mio Çid Roy Díaz por Burgos entrove,

En sue compaña sessaenta pendones;

exien lo ver mugieres e varones,

burgeses e burgesas por las finiestras sone.

De las sus bocas todos dizían una razóne:

" Dios, que buen vassallo, si oviese buen señore! "

El Cantar del Cid.

Ni el mismísimo Cid podía imaginarse la trascendencia de su vida tras su muerte. Todos los juglares de los siglos posteriores a su muerte contarían en forma de cantares de gesta su vida y sus hazañas, así como también inventarían su leyenda.

Varios son los escritos sobre el Cid, pero destaca sobremanera el llamado Cantar de Mio Cid (nótese que no es Poema sino Cantar, ya que como letra de una canción ha de ser tomado y no texto de poema).

Así pues, El Cantar del Cid, es una canción recitada por los juglares de aquellos tiempos medievales. El texto que nos ha llegado, es una transcripción de un copista llamado Per Abbat en un manuscrito (del s. XIV, conservado en la Biblioteca Nacional). Aunque hay quien opina que pudiera ser el autor y no mero copista.

El manuscrito, al igual que su "primo" de La Chanson de Roland, no es de gran belleza y contiene varias faltas, algunas corregidas, esto es debido a una finalidad de uso por parte de los juglares y no para más altos menesteres.

Es posible que ya existiera un primitivo Cantar del Cid en 1120, aunque piensan los expertos que no seria de contenido como el conservado hasta 1207.

Noticias del Camino

Aquí dejamos alguna noticia de interés acerca del Camino de Santiago y relacionados:

04/03/2010
Confirmado: el Papa peregrinará a Santiago

Los portavoces del Vaticano han confirmado la visita del Papa Benedicto XVI a Santiago de Compostela con motivo del Año Santo Compostelano el próximo 6 de noviembre, sábado. Será la tercera visita de un Papa a la ciudad donde se halla la tumba del apóstol Santiago y la primera de Benedicto XVI.

Juan Pablo II estuvo también en Santiago el 9 de noviembre de 1982 en el final de su primera visita apostólica a España. Santiago de Compostela es un destino muy atractivo para los Papas tanto por encontrarse la tumba de uno de los 12 apóstoles de Jesucristo como por la índole europeísta del Camino de Santiago.

03/03/2010
Los 8 hoteles mejor valorados del Camino

El comparador de precios de hoteles en Internet trivago.es ha hecho pública una lista con los hoteles mejor valorados a lo argo del Camino de Santiago, con la excusa del presente Año Santo Compostelano. La lista de hoteles es la siguiente:

- Hotel AH San Fermín Suites, Pamplona
- Hotel Portales, Logroño
- Parador Bernardo de Fresneda, Santo Domingo de la Calzada
- AC Burgos, Burgos
- NH Plaza Mayor, León
- Hotel Casa de Tepa, Astorga
- AC Ponferrada, Ponferrada
- Hotel Altair, Santiago de Compostela

27/01/2010
Organizadas peregrinaciones por el Camino en Zamora

"Peregrinos por un día" propondrá realizar una ruta de peregrinación un sábado al mes coincidiendo con la celebración del Año Santo Compostelano, según ha informado hoy el Obispado de Zamora. a primera ruta de esta actividad organizada por la Delegación Diocesana de Religiosidad Popular se celebrará el próximo sábado 30 de enero y recorrerá el camino de la Vía de la Plata entre Zamora y Roales del Pan.

El delegado de Religiosidad Popular de la Diócesis de Zamora, Javier Fresno, ha asegurado que no se pretende que esta iniciativa no pretende que los participantes lleguen hasta Santiago de Compostela, sino que vivan "una mañana de oración y camino, como metáfora de la propia vida". El trayecto del próximo sábado se iniciará en la iglesia de San José Obrero de Zamora con una meditación, para luego emprender el silencio el camino hasta Roales del Pan y una vez allí celebrar una eucaristía y disfrutar de un tiempo de convivencia antes de regresar en autobuses a la capital zamorana.

27/01/2010
La asociación jacobea riojana rehabilita una ermita

Voluntarios de la Asociación Riojana de Amigos del Camino de Santiago están recuperando la ermita que se alza junto al cementerio municipal de Navarrete, en el trazado de la ruta jacobea por la localidad. Según detalló la presidenta de la agrupación, Socorro Rodríguez, los trabajos se centrarán «en el adecentado del templo, para lo que se limpiará, se quitarán las humedades y se pintará». Rodríguez avanzó que el colectivo baraja la idea de ultimar la adecuación «para el próximo marzo».

Los Amigos del Camino de Santiago decidieron, en palabras de su presidenta, iniciar esta actuación porque «la ermita estaba abandonada y se encontraba en un punto simbólico del Camino de Santiago», muy cerca de la portada del antiguo hospital de peregrinos de San Juan de Acre.

«Nuestra misión consiste en rehabilitar algunos de los monumentos que jalonan la ruta jacobea a su paso por La Rioja», añadió. Tras acondicionar la capilla, el colectivo pretende situar en la misma, hacia finales de marzo, una exposición de fotografías ligadas al peregrinaje, de las muchas que conservan de los certámenes fotográficos que organiza la asociación. «Queremos darle vida al templo», señaló Rodríguez.

26/01/2010
Enero bate récords en número de peregrinos

Adelanto de las cifras de enero: la cifra de Compostelas entregadas a fecha de hoy, más de ochocientas, supera en trescientos las de enero del Año Santo 2004 y en medio millar las del año pasado. La mayoría de peregrinos son españoles, seguidos de europeos, coreanos o japoneses.

18/01/2010
II Jornadas del Camino Mozárabe en Castilblanco de los Arroyos

En el mes de marzo, concretamente los días 12, 13 y 14, tendrá lugar las II Jornadas del Camino Mozárabe en Castiblanco de los Arroyos (Sevilla). Se celebrará conjuntamente con una feria del caballo, una feria de productos típicos de la comarca del Corredor de la Plata y un certamen provincial de artesanía.

Europa de la época: hechos destacados

Presentamos aquí dos de los hechos más destacados que sucedieron en Europa a lo largo de la Edad Media: las Cruzadas y el descubrimiento de América

Las Cruzadas

En general, se denomina como Cruzadas a la serie de campañas, comúnmente militares, que a partir del siglo XI se emprendieron desde el Occidente cristiano contra los musulmanes para la recuperación de Tierra Santa. Estas campañas se extendieron hasta el siglo XIII y se caracterizaban por la bendición que les concedió la Iglesia, otorgando a los particulares indulgencias espirituales y privilegios temporales a los combatientes. Con el tiempo el término se aplicaría a cualquier guerra que se emprendiera al servicio de la Iglesia, como, por ejemplo, la cruzada contra los albigenses.

El origen de las Cruzadas

La I Cruzada fue predicada por el Papa Urbano II en el Concilio de Clermont (1095), tras la conquista de Jerusalén por los turcos seljúcidas (1076) y las peticiones de ayuda del emperador bizantino Alejo I Comneno. Aparte de la recuperación de los Santos Lugares, con su clara connotación religiosa, los Papas vieron las Cruzadas como un instrumento de ensamblaje espiritual que superase las tensiones entre Roma y Constantinopla, que además elevaría su prestigio en la lucha contra los emperadores germanos, afianzando su poder sobre los poderes laicos. También como un medio de desviar la guerra endémica entre los señores cristianos hacia una causa justa que pudiera ser común a todos ellos, la lucha contra el infiel.

El éxito de esta iniciativa y su conversión en un fenómeno histórico que se extenderá durante dos siglos, se deberá tanto a aspectos de la vida económica y social de los siglos XI al XIII, como a cuestiones políticas y religiosas, en las que intervendrán una gran variedad de agentes: como la difícil situación de las masas populares de Europa occidental; el ambiente escatológico, que hacía de la peregrinación a Jerusalén el cumplimiento del supremo destino religioso de los fieles; o los intereses comerciales de las ciudades del norte de Italia que participaban en estas expediciones y que encontraron en las cruzadas su oportunidad de intensificar sus relaciones comerciales con el mediterráneo oriental, convirtiéndose en las grandes beneficiarias del proceso. Los comerciantes italianos reabrieron el Mediterráneo oriental al comercio occidental, monopolizaron el tráfico y se convirtieron en intermediarios y distribuidores en Europa de las especies y otros productos traídos de China e India.

También tuvo su papel la necesidad de expansión de la sociedad feudal, en la que el marco de la organización señorial se vio desbordado por el crecimiento, obligando a emigrar a muchos segundones de la pequeña nobleza en busca de nuevas posibilidades de lucro. De esta procedencia eran la mayoría de los caballeros franconormandos que formaron la mayor parte de los contingentes de la primera cruzada.

Espiritualmente dos corrientes coinciden en las Cruzadas. Por un lado, la idea de un itinerario espiritual que enlaza la cruzada con la vieja costumbre penitencial de la peregrinación. Así se intenta alcanzar la Jerusalén celestial por vía de la Jerusalén terrestre. Ambas a ojos del cristiano del siglo XI resultaban prácticamente inseparables. Y más que para los caballeros para las masas populares imbuidas de unas ideas mesiánicas y en extremo anarquizantes, que chocaron repetidamente con el orden social establecido. Son las llamadas cruzadas populares, como la de Pedro el Ermitaño, que precedió a la expedición de los caballeros, la de los Niños (1212) y la los Pastoreaux (1250). Por otro lado, está la idea de una "guerra santa" contra los infieles, en la que Jerusalén no constituye el único objetivo, se lucha contra el Islam.

Las ocho Cruzadas

La historiografía tradicional contabiliza ocho cruzadas, aunque en realidad el número de expediciones fue mayor. Las tres primeras se centraron en Palestina, para luego volver la vista al Norte de África o servir a otros intereses, como la IV Cruzada.

La I cruzada (1095-1099) dirigida por Godofredo de Bouillon, Raimundo IV de Tolosa y Bohemundo I de Tarento culminó con la conquista de Jerusalén (1099), tras la toma de Nicea (1097) y Antioquia (1098), y la formación de los estados latinos en Tierra Santa: el reino de Jerusalén (1099), el principado de Antioquia (1098)y los condados de Edesa (1098) y Trípoli (1199).

La II Cruzada (1147-1149) predicada por San Bernardo de Clairvaux tras la toma de Edesa por los turcos, y dirigida por Luis VII de Francia y el emperador Conrado III, terminó con el fracasado asalto a Damasco (1148).

Monasterio cisterciense de Moreruela. Bernardo de Claraval predicó la segunda Cruzada

La III Cruzada (1189-1192) fue una consecuencia directa de la toma de Jerusalén (1187) por Saladino. Dirigida por Ricardo Corazón de Léon, Felipe II Augusto de Francia y Federico III de Alemania, no alcanzó sus objetivos, aunque Ricardo tomaría Chipre (1191) para cederla luego al Rey de Jerusalén, y junto a Felipe Augusto, Acre (1191)

La IV Cruzada (1202-1204), inspirada por Inocencio III ya contra Egipto, terminó desviándose hacia el Imperio Bizantino por la intervención de los venecianos, que la utilizaron en su propio beneficio Tras la toma y saqueo de Constantinopla (1204) se constituyó sobre el viejo Bizancio el Imperio Latino de Occidente, organizado feudalmente y con una autoridad muy débil. Desapareció en 1291 ante la reacción bizantina que constituyeron el llamado Imperio de Nicea, al tiempo que Génova sustituía a Venecia en el control del comercio bizantino.

La V (1217-1221) y la VII (1248-1254) Cruzadas, dirigidas por Andrés II de Hungría y Juan de Brienne, y Luis IX de Francia, respectivamente, tuvieron como objetivo el sultanato de Egipto y ambas terminaron en rotundos fracasos.

La VIII cruzada (1271) también fue iniciativa de Luis IX. Dirigida contra Túnez concluyó con la muerte de San Luis ante la ciudad sitiada.

La VI Cruzada (1228-1229) fue la más extraña de todas, dirigida por un soberano excomulgado, Federico II de Alemania, alcanzó unos objetivos sorprendentes para la época: el condominio confesional de Jerusalén, Belén y Nazareth (1299), status que sin embargo duraría pocos años.

Consecuencias

Las Cruzadas influyeron en múltiples aspectos de la vida medieval, aunque, en general, no cumplieron los objetivos esperados. Casi todas las expediciones militares sufrieron importantes derrotas. Jerusalén se perdería en 1187 y lo que quedó de las posiciones cristianas tras la III Cruzada hasta su definitiva pérdida en el siglo XIII (San Juan de Acre -1291) se limitaba a una estrecha franja litoral cuya pérdida era cuestión de tiempo. Además, los señores de Occidente llevaron sus diferencias tanto a las propias Cruzadas (Luis VII de Francia y Conrado III en la II Cruzada; Ricardo Corazón de León y Felipe II Augusto en la III) como a los estados cristianos fundados en Tierra Santa, dónde los intereses de los diferentes grupos dieron lugar a numerosos conflictos.

En el intento de reensamblar las cristiandades latina y griega, no sólo falló la Cruzada, sino que acentuó el odio y la diferencia entre ellas, convirtiéndose en causa última de la ruptura definitiva entre Roma y Bizancio. Cierto es que Bizancio pidió ayuda a Occidente, pero al modo tradicional, pequeños grupos de soldados que le ayudasen a recobrar las provincias perdidas, no con grandes ejércitos poco dispuestos a someterse a la disciplina de los mandos bizantinos, o que se convirtieran en poderes independientes en las tierras que ocupasen o en la propia Constantinopla, como ocurrió en la IV Cruzada. Historiadores como Ana Comneno o Guillermo de Tiro nos han dejado testimonios del impacto del paso de los cruzados por las tierras bizantinas y el choque entre la brutalidad de costumbres de los occidentales y el refinamiento cultural bizantino.

Por último, y a pesar de los réditos políticos que las Cruzadas tuvieron para el Papado como director de la política exterior europea, pronto se encontró Roma con voces que criticaban su uso como instrumento al servicio de los intereses papales, sobre todo desde que no se limitaron a los musulmanes, y se dirigieron también contra los disidentes religiosos o los enemigos políticos.

Descubrimiento de América

El descubrimiento de América en 1492 por Cristóbal Colón fue uno de los hechos más importantes de la historia europea y condicionó la evolución política, social y económica de los siglos siguientes.

Es posible que durante la Edad Media llegasen algunas expediciones nórdicas a la costa de Norteamérica, pero, ya desde comienzos del siglo XV, portugueses y castellanos habían iniciado un intento de llegar a Oriente (las Indias), proveedor de especias y de productos de gran valor, mediante un camino alternativo a las rutas tradicionales del Mediterráneo oriental.

Las crecientes dificultades del Imperio Bizantino, que finalmente caería con la toma por los turcos de Constantinopla en 1453, forzaron a los europeos occidentales a buscar rutas alternativas a Asia.

Fruto de estas expediciones fue la conquista castellana de las islas Canarias, que comenzó en 1402 por la isla de Lanzarote y concluyó en 1496 con la conquista de Tenerife.

A finales del siglo XV parecía claro que los portugueses se habían adelantado a los castellanos en la conquista de la ruta de las especias y de los metales preciosos, gracias al dominio que ya ejercían sobre la costa occidental africana. En este momento, Cristóbal Colón, que había estado a las órdenes del rey de Portugal, ofreció a los Reyes Católicos el proyecto de llegar a las Indias siguiendo una ruta hacia el oeste en lugar de bordeando todo el continente africano. Para poner en práctica su proyecto, Colón partía de la idea de la esfericidad de la Tierra, cuestión controvertida en la época. Finalmente, por las Capitulaciones de Santa Fe, los Reyes Católicos acordaron con Colón el inicio de la expedición.

El 3 de agosto de 1492 Colón inició su viaje saliendo del puerto de Palos de la Frontera en Huelva. La expedición de tres naves llegó a una pequeña isla de las Antillas el 12 de octubre.

Durante mucho tiempo Colón siguió creyendo que había llegado a Asia por la ruta occidental, pero en realidad se había encontrado con la existencia de un continente desconocido en Europa: América.

La partición de las zonas de expansión y navegación entre Castilla y Portugal se acordó por el Tratado de Tordesillas (1494). Un meridiano situado a 370 leguas de Cabo Verde separó las dos zonas de influencia: la occidental para Castilla y la oriental para Portugal. De esta manera la costa africana y el actual Brasil quedaron en manos portuguesas, y el resto de América en manos castellanas.